Elfos, almas góticas y ovnis en Buenos Aires

Ni todos los ectoplasmas del mundo iban a impedir materializarnos en el primer evento de temática paranormal realizado en tres años en la Ciudad de Buenos Aires. El pasado 4 de Junio unas 2.500 almas enfilaron hacia Caballito para sumarse a un evento sólo publicitado a través de una página de eventos de Facebook, donde habían prometido asistir 6.208 usuarios. La capacidad del salón se colmó. No estuvo mal por ser el fantasma un fenómeno con escasa visibilidad.

 

Cortesía Cefora
Foto: Cortesía Cefora

Por Alejandro Agostinelli

afiche-bap-2016La multitud que esperaba afuera debió templar su deseo bajo el aguacero: dos horas o más de cola para asistir a alguna charla. La idea: oir hablar de duendes, seres elementales, ovnis, leyendas urbanas… fantasmas. “Los sábados la gente iba al cine; en tiempos de Netflix sale a buscar otra cosa”, me dice al oído mi amigo Ger Bernstein, creador de Metamorfosis FX e impulsor de la Zombie Walk Argentina y de la imperdible Galería del Asombro. Ger, esta vez, es un observador más. Su cerebro, que trabaja todo el tiempo, lo encuentra planificando la primera Zombie Con, «una convención que te va a pudrir la cabeza».

En las paredes del salón de Buenos Aires Paranormal han pegado algunos afiches de películas de terror, pero debemos decir que ahí terminaba la ambientación. Las luces están prendidas, ni siquiera pasan un vinilo con, ponele, Campanas tubulares de Mike Oldfield, y el aire no huele a azufre. El puesto de comidas ofrece brownies sin sabor a brownie y nadie pensó que poner cestos de residuos no hubiera sido mala idea. Las mesas con brujos no están en el salón principal sino en la planta baja, al fondo de un segundo salón, con tres mesas sin mantel atendidas por una tarotista, una numeróloga y ¡un brujo con turbante! (sin la caracterización era un bancario). Al salir de ahí otra desconcertante cola termina en una pc conectada a unos auriculares que te conectan a psicofonías (las mismas que abundan en internet, sí)… Otra vez arriba, en el salón principal, media docena de chiringuitos con remeras, llaveros, pines, afiches, vasos más o menos temáticos… Nada más, pero tampoco nada menos.

cola-en-bap_n
Fervor paranormal. En un momento la cola casi da vuelta la manzana.

Para ingresar en aquel pequeño universo de representaciones de otra realidad había que abonar un precio módico: $40 si estabas entre los 200 primeros interesados que optaron por la entrada anticipada, y $ 50 si te incorporabas a la cola, que a la media tarde del 4 de Junio casi daba la vuelta manzana de aquel suburbio de Caballito. Adentro los precios también eran populares. Videntes, arúspices y cartomantes susurraban el porvenir por pocos pesos, entre $ 50 y $100. Tampoco abundaban las tentaciones. Había que tener mucha mala suerte, o haber forjado desmesuradas ilusiones, para reclamar la devolución del dinero. Reinaba la placidez y la buena disposición. No vi rostros coléricos. Ni sonrisas escépticas -aunque no arriesgo opinión sobre los que entraron después de permanecer dos horas bajo la lluvia.

SAM_2691

Quizá fueron más de 2.500 personas las que acudieron a la convocatoria de Buenos Aires Paranormal. El espacio, admitió Walter Medina, su organizador, quedó apretadísimo. “No esperábamos tanta gente. Esto es una locura”, comentó, sin ponerse nervioso ni perder la cordialidad.

En el Salón de la Sociedad de Vedra, sobre la calle José Mármol, no entraban más de 500 personas a la vez: debieron mezquinar el ingreso de las muchedumbres para evitar el primer Cromañón paranormal. Máxime cuando no había guías ni personal de seguridad ni más de una salida si algún imprevisto desataba una estampida.

El lado bueno de la organización fue que la gente iba entrando de a ráfagas y nunca sobrepasó la capacidad del salón.

Los rezagados debieron afilar la paciencia. La multitud resignada resistió tercamente, bajo la pertinaz lluvia, durante varias horas. Cuando salimos, a las 17 hs, y vimos que la cola persistía, daban ganas de espoilear el evento para invitar a algunos a reflexionar sobre si la cosa valía o no un resfrío. Pero hace años aquella vocación paternalista nos ha abandonado; ya no nos cabe evangelizar ni enderezar destinos ajenos en forma inconsulta. Ahora nuestro lema es: que cada cual haga su experiencia.

[ttshare]Buenos Aires Paranormal: hubo que restringir el acceso para evitar el primer Cromañón paranormal.[/ttshare]

Daniela Chiogna: modelo y especialista en elfos
Daniela Chiogna: modelo y especialista en elfos

Visitamos Buenos Aires Paranormal sin grandes expectativas. Fuimos a sondear in situ la temperatura actual del medio y, si no a ganar amigos, sí a conversar un poco con la gente: no hay nada más entretenido que parar la oreja para pescar conversaciones interesantes, conocer las reacciones del público ante ciertos conferencistas o disfrutar de encuentros inesperados. Andrés, un chico de unos 25 años que se acercó presentándose como “viejo seguidor” de Factor, me confió que no sintió ninguna atracción por el temario del evento. “¿A qué viniste, entonces?” En Buenos Aires, dijo, faltan oportunidades donde encontrarse con otros aficionados al misterio. Le pregunté en broma si andaba en busca de wachiturras, darks o rolingas, las tribus más visibles de la comarca. “Wachiturras ni loco. Sólo góticas”, aseguró. ¡Era verdad! Estaba de levante.

Walter Medina organiza la Yukai Fest, un festival de animé, manga y videojuegos que va por su 13ª edición. Hace cuatro años organizó el primer Buenos Aires Paranormal. Hace tres, el segundo. Walter también es fotógrafo. A veces mezcla los tantos, y no lo digo porque esté mal. El sábado inauguró la jornada Daniela Chiogna, a la sazón modelo de Walter en un book infartante, y profesora de Yoga. Cuando la presentó, Walter fue poco indulgente. Le pidió al público paciencia. “Es su primera charla”, aclaró. Daniela, en cambio, no arrugó. Habló sobre el comportamiento de seres elementales, elfos y hadas como si fuera su tesis de maestría y terminó sentada en el escenario en posición de loto, como si el público estuviera alrededor de una fogata. “No se dejan ver seguido por timidez. Es lo que tiene el duende”, confió al silente auditorio.

turbante0

Algunos se animaron a preguntarle cómo tratarlos, cómo alimentarlos y hasta cómo soportarlos si se ponen densos. Daniela contestó sin vacilar. Sus respuestas hubieran sido las mismas si hubiese hablado de mascotas. Sus sentencias morales eran triviales pero conmovedoras, más tratándose de gnomos y no de caniches toy. Al final, el aplausómetro midió mal. Pero nadie abandonó su silla, quizá para no perderla.

La sin razón a voluntad
Luego deambulamos entre la gente. Graciela, una mujer de cuarenta y tantos, acompañada por su hija por terminar la primaria, escuchó mi pregunta: “¿Cambió tu idea sobre los duendes la charla de la profesora Chiogna?” Contestó: “La charla me gustó mientras habló de historias y creencias. Hasta ahí estuvo bueno, ¿qué vas a esperar de un tema así? Pero se volvió una boludez cuando empezó a mostrar fotos de duendes, hadas y luces. Eso no eran pruebas, esas fotos no probaban ninguna de las cosas que la chica dijo antes. Le perdí el respeto”.

Irme temprano del encuentro aliviará de cualquier tensión a los amigos Andrea Pérez Simondini y Carlos Iurchuk, quienes dieron una charla sobre ovnis en nombre del Cefora, un grupo que pide desclasificar informes sobre ovnis que, supuestamente, esconderían las Fuerzas Armadas. Sin duda su conferencia debió estar mucho más aderezada de ciencia, aunque humanoides y duendes compartan la misma elusividad.

Sí iba a lamentar perderme la conferencia del grupo GAIAP (Grupo Argentino para la Investigación de Actividad Paranormal), los nuevos cazafantasmas. Por suerte en el evento me encontré con el profesor Fernando Jorge Soto Roland, quien me presentó a uno de sus integrantes, Alejandro Dawidiuk. Ahí supe que estos muchachos recorren Buenos Aires y barrios aledaños tranquilizando a familias convencidas de tener casas infestadas de espíritus atascados en el bajo astral o invadidas por espectros que vaya uno a saber por qué perturban a los vivos.

Dawidiuk me explicó con lujo de detalles cómo funcionan los equipos que usan en sus jornadas de observación, dio los argumentos para sostener que ya no necesita pruebas para creer y afirmó que jamás cedieron a la tentación del dinero fácil, pese a que también consideran a lo suyo un servicio. En sus charlas el GAIAP habla de “presencias” y “anomalías”, pero está claro que hablamos de seres desencarnados que siguen apegados a la superficie. Es de Perogrullo que sus afirmaciones son vulnerables a la crítica, pero me hubiese quedado toda la tarde escuchando sus historias.

gaiap

El despertador del celular puso fin a mi momento paranormal: media hora más y mi auto se iba a convertir en calabaza. Para qué mentir, iba a llegar tarde a la librería-taller de Eloísa Cartonera, donde el escritor, poeta, ventrílocuo y periodista Daniel Riera iba a presentar su libro “La razón a voluntad”. La digresión viene a cuento: mi amigo fue parte de un recital de poesía llena de versos que te quitan el aliento y te dejan la seguridad de que nunca vas a escribir nada parecido a lo que emocionó e hizo escribir al poeta. (Me alegro de haber encontrado la vuelta para recomendar la nueva hornada del catálogo de Eloísa Cartonera.)

Mal de muchos
Qué torpe sería enojarse por los dividendos obtenidos por los organizadores de Buenos Aires Paranormal cuando la Asociación Médica Argentina la levanta en pala a expensas de los profesionales de la salud con peor formación científica, ávidos de aprender técnicas alternativas para aumentar sus ingresos. Qué torpe sería enojarse por la presencia de Daniela Chiogna cuando, en una edición anterior, estuvo Antonio Las Heras. Qué torpe sería, también, renegar de la existencia de un evento llamado Buenos Aires Paranormal en un país donde su presidente hizo «limpiezas energéticas» antes de instalarse en la Rosada y en la Residencia de Olivos.

Tan torpe como barajar las cartas de Tarot, desplegarlas sobre una mesa en la semipenumbra y creer que en esos figurines está cifrado el futuro.

¿Cuándo seremos capaces de poner a prueba una hipótesis que nos ayude a comprender qué extraña convergencia de fuerzas culturales arrastra a toda esa gente a participar de un evento tan alejado de la experiencia directa, e incluso tan distante de aquello que entendemos por realidad consensuada? Quizás se trate de eso. De acercarse al otro mundo sin correrse el maquillaje, asomarse a otras dimensiones sin despegar los pies de la Tierra. Sin correr riesgos ni asustarse demasiado: darse la oportunidad de creer sin moverse de este lado del mostrador.

RELACIONADAS

«Adianchi, Mr. President» Todos los esoteristas del Presidente Macri
El catamarán holístico
Entrevista al “conspirador” del Conspira-Sea
El crucero de la conspiración
El Club del Dr Cureta te lleva a tus vidas anteriores
El peligroso negocio de detectar mentiras
Astrología mundana, una investigación pre-web
El brujo Jorge Asís y sus profecías fallidas en los jardines de Quilmes
Enrique Márquez: “No se fanaticen, diviertanse”
Ilusiones y cerebros: una relación mágica
Prohibido el escepticismo
Ciencia Vs New Age
“Son cada vez más los astrólogos truchos” (Lily Süllös)
Carl Sagan: lejos de la santidad, cerca del hombre
Escepticismo del bueno
La serpiente que faltaba
De parapsicólogos, brujos y chantas
Ser buen médico es también saber escuchar
Más Tony Kamo que Manes (pescados in fraganti II)
Dos pícaros “hipnólogos” pescados in fraganti
Los desaciertos «paranormales» no son noticiables
Pulpo Paul. No habrá otro igual
Poltergeist: una historia de burlas, travesuras y alborotos.
«Query» Contra los saqueadores de terremotos, enciende otras chispas
El asesinato del «sindicalista» de los parapsicólogos
Los policías del asombro vs. la sociedad «woo-woo»
La magia y el método (las investigaciones en el campo paranormal del Dr. Claudio Benski)
El estremecedor caso de la hamaca que «se mece a sí misma»
Alucinaje en el BAFICI o una de conspirados
Escamas de mariposa para el cáncer
ANMAT: indiferencia ante las terapias falsas y engañosas
Efecto dominó: publicitar con Claudio María Dominguez atrae a la Justicia
Un especialista muy sospechoso
El día que Perla Caron contó su experiencia con Alex Orbito
La magia y el método
Dave sabe absolutamente todo acerca de tí (Ciencia bruja)
Un profeta milenarista en Tecnópolis (Ciencia bruja)
Cinco preguntas incisivas sobre Deepak Chopra (Ciencia bruja)
El vendaval filosófico. El posgrado en homeopatía que denunció Bunge en la UNC

El que prescribe

Alejandro Agostinelli, editor de este blog, es periodista desde 1982.

Fue redactor de las revistas Conozca Más, MisteriosEnciclopedia Popular Magazine Gente, y de los diarios La prensaPágina/12. Fue uno de los impulsores de la Fundación CAIRP y escribió y asesoró a la revista El Ojo Escéptico. También fue productor de televisión en Canal 9 y América TV. Fue secretario de redacción de las revistas de divulgación científica Descubrir NEO y fue editor de una docena de colecciones de infomagazines para la revista Noticias y otras de Editorial Perfil. Últimamente ha colaborado en las revistas Pensar, publicada por el Center For Inquiry Argentina (CFI / Argentina), El Escéptico y Newsweek.

Fue creador del sitio Dios! (2002-2004) y del blog Magia crítica. Crónicas y meditaciones en la sociedad de las creencias ilimitadas (2009-2010). Es autor de Invasores. Historias reales de extraterrestres en la Argentina (Random House, 2009).

Asesoró a Incoming, el noticiero de Canal Infinito (2009-2011) y escribió la columna Ciencia Bruja en Yahoo! Argentina y Yahoo! español (2010-2012). Asesoró a las productoras SnapTv y Nippur Media en la producción de documentales históricos y científicos para NatGeo (2011-2013).

Contacto: aagostinelli@gmail.com
Alejandro Agostinelli en Twitter
Alejandro Agostinelli/Factor 302.4 en Facebook
+ info sobre el autor, Wikipedia en Español
+more info about Wikipedia English