Técnico electrónico, estudioso y colaborador de medios relacionados con la temática ovni, Guillermo Mammana falleció el 1 de mayo de este año. Fue conocido por su participación en el programa “Más allá del límite” junto al conocido ufólogo rosarino Guillermo Aldunati y amigo de Factor.
Por Ricardo Ferrera (*)
In memoriam
Solo a la distancia, y hace pocos años, conocí al Sr. Guillermo Mammana, siguiendo el programa radial “Más allá del límite”, conducido por el ovnílogo Guillermo Aldunati de Rosario, Argentina.
Mammana hacía de puente entre la audiencia del programa y el popular investigador y difusor del tema ovni Aldunati –ya que él, aquejado de problemas de vista, no puede usar internet, y alguien de su confianza debía responder sus emails e informar a la audiencia de novedades, cancelaciones, etc. Además, se ocupaba de conseguir y preparar videos e información para el programa. No era tan conocido, pero Mammana fue una pieza vital del universo radial cuyo centro es Aldunati. Precisamente a través del divulgador ufológico rosarino supe que Mammana falleció el 1 de mayo de este año, 2025.
Hace unos años, le había aparecido una protuberancia en el cuello, bajo el oído derecho, que luego se convertiría en linfoma. Como Guillermo detestaba cualquier tipo de atención médica, nunca se hizo tratar por un profesional.
Hace semanas, comenzó a sentir dolores de estómago, pero no fue al médico, a pesar del pedido de sus allegados. Guillermo no vivía lejos de la Estación de Ómnibus de larga distancia Mariano Moreno, en Rosario. Un buen amigo suyo, José, que trabaja en un bar cercano a su casa, le consiguió un médico. Así, fue llevado al hospital Centenario, siempre de Rosario, porque no podía caminar. Un cáncer de cerebelo había producido metástasis.
Guillermo Aldunati fue al hospital, junto a su compañero del programa radial, Arturo Riquelme, pero lamentablemente el estrecho horario de atención no permitió que pudieran verlo porque ya había otra visita en la habitación de Guillermo, que se quedó hasta la hora de cierre, y los enfermeros no permitían el ingreso a nadie más.
Mammana estuvo solo una semana en el hospital, hasta que falleció. Ahora descansa en el cementerio La Piedad, de su ciudad.
Nunca lo conocí en persona, y siento no haber podido conseguir una foto suya para este obituario. Todos nuestros contactos fueron vía email o telefónicos.
Pese a que jamás conversé cara a cara con él, conmigo, y pienso que con todos, siempre tuvo una disposición, gentileza y generosidad fuera de lo habitual. Fue así que desarrollamos una buena amistad, y nos llamábamos a veces por cuestiones que iban más allá del programa radial del cual él era parte importante. Se había convertido, para mi satisfacción, en un amigo más.
No sé mucho más de Guillermo Mammana, no solo porque lo conocí hace muy poco tiempo sino porque solo tengo a un amigo en común que lo conoció más que yo: el mismo Guillermo Aldunati, a quien contacté para escribir estas líneas.
Mammana, un gran católico hasta el final de sus días, estudió en el colegio Hermanos Maristas, de Rosario.
Se graduó de Técnico Electrónico, y sus conocimientos de física, ciencia y técnica fueron de suma importancia para contribuir tanto en investigación de campo como en análisis de gabinete o difusión en medios de información de Rosario sobre diversos hechos o fenómenos relacionados con la temática ovni.
Se acercó a la recordada FAECE (Federación Argentina de Estudio de la Ciencia Extraterrestre), en la segunda mitad de los ’70. Allí Guillermo colaboró en investigaciones que requerían sus profundos conocimientos en electrónica. Aldunati cree que seguramente colaboró hasta el final de vida de la FAECE, en 1997.
Antes, en 1990 o 1991, Mammana se había unido al grupo AOA (Asociación Observadores de los Astros) de Rosario, dedicado al estudio de los ovnis y dirigido por el mismo Aldunati.
En 1994 inició su colaboración con el programa radial “Más allá del límite”, siempre en la misma ciudad, dirigido por Aldunati y su coequiper Riquelme, el programa radial sobre temática ovni y disciplinas adyacentes más longevo de la ciudad.
En “Más allá del límite” creó el Grupo de Investigaciones conformado también por el conocido ovnílogo rosarino Luis Reinoso, quien escribió un par de libros sobre ovnis. Uno de esos libros, «Nuevo Orden Mundial, Globalización y Fenómeno Ovni» (2005), incluye investigaciones de Mammana junto a Reinoso. Entre esas investigaciones se recuerdan las pesquisas de Guillermo cuando ocurrió el fenómeno de la mutilación de ganado en varias provincias argentinas, principalmente en 2002.
Al poco tiempo, en 2005, fue parte del equipo del recordado programa radial de Rosario “Contacto con la creación”, integrado también por Alberto Seoane, Carlos Avellaneda y Daniel Verón.
Allí, como en “Más allá del límite”, sus controvertidos estudios de los efectos de las antenas de telefonía celular en la salud son todavía recordados. No solo analizaba los posibles efectos negativos de esas radiaciones en nuestra salud sino que también hacía investigación de campo sobre la aparición de nuevas antenas de telefonía celular, y la corrupción política y empresarial detrás de esa expansión.
Guillermo era jubilado, ya había pasado la frontera de los setenta años, y no tenía esposa ni hijos. De su familia solo veía, muy cada tanto, a una prima suya. Se dice que nunca votó y que no pudieron encontrar su DNI. Algunos amigos dicen que había en él algo del misántropo. Dudo que pueda ser calificado de tal modo, porque conmigo, sin conocerme (al igual que con el editor de Factor), se comportó siempre extraordinariamente. Nunca actuó de modo distante, aunque la distancia geográfica que nos separaba fuera realmente notable.
Aunque su opinión sobre los ovnis fue virando hacia un escepticismo sano y respetuoso, hasta el final de sus días mantuvo su profunda fe católica.
El firmamento y las estrellas fueron parte de su norte existencial. Habiendo conocido su valiente batallar, ante los obstáculos impuestos desde las élites en la Argentina actual, el Sr. Guillermo Mammana se merecería un epitafio como hubieran deseado los mejores poetas romanos: “Ad astra per aspera” («A las estrellas a través de las dificultades»).
(*) Ricardo Ferrera es colaborador de Factor y participa en la lista de correo especializada Anomalist. En los ’70 fue miembro de AOA (Asociación Observadores de Astros) de Rosario. Fue amigo de Mammana. Su mail es ferreraricardo@yahoo.com
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