En este sitio, por razones de fuerza mayor, quedaron pendientes 7 artículos sobre Oesterheld y El Eternauta; ahora, cuando el tema cansó, no nos queremos retirar sin dejar plasmado este testimonio de Santiago Slabý sobre su impactante encuentro con Francisco Solano López, el creador artístico del héroe que todos recordamos.
Por Santiago Slabý *
Yo leí El Eternauta a los 12 años. Se cumplían 40 años de su publicación y se hablaba mucho del tema. Hasta ese momento, no había leído nada tan intenso, profundo e impactante. Tres años después, mi papá me confiesa que su compañera de trabajo de mucho tiempo –su apellido era López–, era hija de Francisco Solano López, dibujante de El Eternauta, autor de la iconografía visual más importante de la historieta argentina junto con Mafalda. Casi lo ahorco. Como si el carnicero de la cuadra, García, fuera pariente de Charly y no te avisen.
Había un tema de comunicación entre padre e hija que lo excedía, pero ella finalmente le dijo:
tu hijo hace historietas, ¿por qué no va y lo visita?»
Mi yo tembloroso de 15 años fue un poco refunfuñando porque mi papá me acompañaba, no percibía que mi papá también entendía la importancia de este señor.
Qué más decir: Solano López era un dulce de leche.
Nos recibió en su departamentito de Belgrano R, sencillísimo.
Pocas cosas que delaten su historia de vida y un desorden de dibujante.
Dibujaba en lo que parecía un pupitre de estudiante de 1950, y sus originales eran más chicos que una hoja A4, casi.
El día que lo visité estaba trabajando en El Eternauta: El Regreso y estaba contento con esa conclusión, porque las partes 2 y 3 no le habían gustado, las consideraba apócrifas.
Le dedicó mucho tiempo a mis dibujos, los examinó con mucho respeto y cariño; estaba encantado.
Me contó que en la década del 50 era un veinteañero destinado a tener carrera como empleado de banco, y que un día supo que había un punto de no retorno. La desaprobación de su padre. Que antes tapaba lo que no sabía dibujar con manchones de tinta de negros plenos, y que, curiosamente, ahora parecía más realista que en ese momento, usando marcadores finos para los detalles. Que Elsa, la viuda de Oesterheld, era una persona muy difícil, el obstáculo más grande a la hora de adaptar El Eternauta en el cine o televisión.
Me dio su número de teléfono y hablamos un par de veces donde me reveló algunos detalles personales sensibles, y me daba consejos. Siempre lo guardaba para «situaciones importantes», como un número de emergencia, y la verdad ahí la pifié. Estaba muy solo y tendría que haberlo llamado para contarle boludeces.
Francisco Solano López pasó sus últimos años como muchos artistas argentinos consagrados, trabajando a duras penas, viejo y con problemas de guita.
Tuvo que dibujar historietas porno horribles para Estados Unidos. En una había un astronauta muy parecido a Juan Salvo. Como un sesgo de consciencia y lucha escondido en una batalla perdida. Porque la guerra contra Los Ellos, hoy todavía continúa.
* * *
A los que leyeron hasta acá les dejo el enlace de descarga a la temporada entera de la serie que subí en mi nube. Estoy segurísimo de que esta serie es lo que Solano López soñaba.
Y para ser justos, les dejo también este documental del 2011 sobre Elsa Sánchez de Oesterheld: La mujer del Eternauta (2011): https://ok.ru/video/9248056543970
(*) Santiago Slabý es un artista y documentalista argentino de ascendencia checa. Es también ilustrador, guionista, dibujante de animación y editor de video egresado del IDAC y Escuela Da Vinci. Obtuvo una beca en Lengua y Artes en la Universidad Carolina de Praga, donde eventualmente fue profesor de arte en escuelas internacionales, editor de video y animador para productoras cinematográficas y agencias de publicidad. Maneja los hilos de Netfliz para pobres, un exquisito manantial de cine con sede en Facebook. En 2023 estrenó «Miedo pizza mito champán», un documental sobre los ovnis en la Argentina de los ’90 celebrado por la crítica y ninguneado por los ufólogos. Su sitio web está aquí.
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