Trump abducido por la IA: el domingo galáctico de un presidente que ama a la bomba

Parece una broma de weird fiction, pero Donald Trump dedicó la tarde del pasado domingo 17 a publicar en Truth Social una ráfaga de imágenes y videos generados con IA donde se representa como comandante de una estación espacial que pulsa un botón rojo mientras dirige un combate contra satélites no identificados, desfila ante una formación de robots militares y camina junto a un Gris alto, musculoso y desnudo, que lo deja afuera de toda tipología ufológica.

Mientras tanto, la comunidad que lucha por la desclasificación de los UAP ya no sabe qué le conviene más: si esperar pruebas concluyentes sobre Roswell o que mejore la calidad de los memes presidenciales. Lo triste es que pocos aficionados al plativolismo reparan en la escalada bélica que subyace a esta catarata de fuegos artificiales.

MISTERIOS SIN VERSO. ¿Qué hay debajo del Área 51? ¿Qué habrá después de la ansiada «Desclasificación UAP»? Informe especial para el canal de Clarín.

Por Alejandro Agostinelli

Donald Trump, impulsor de «la gran desclasificación OVNI del milenio», pasó la tarde del domingo 17 de mayo pasado publicando imágenes y videos generados con IA en Truth Social. Veamos en qué se entretuvo el presidente de los Estados Unidos. En algunas representaciones aparece como comandante de una estación espacial pulsando un botón rojo, con una pantalla detrás que dice «TARGET DESTROYED», dirigiendo un combate contra satélites enemigos, desfilando junto a robots militares, y en otra acompañado por MIBs (Men In Black), hombres de negro que lo acompañan escoltando a un alienígena en lo que parece una base estilo Área 51. Esta emboscada viral no es más que otro capítulo de lo que llamamos marketing de la conspiración.

INTIMIDATORIO. Dos de las imágenes hechas con IA difundidas por Trump en su red social llevan sobreimpreso el título «SPACE FORCE».

¿Qué pensar cuando empezamos a notar que una retahíla de memes busca quitar la atención de una espantosa cadena de tragedias internacionales e internas y el “humor” de un presidente no roza siquiera el llamado paso de comedia?

No es habitual que un mandatario gaste una enormidad de su tiempo en construir mundos ficticios. Pero Trump no solo lo hace desde 2015, sino que ha inspirado a su émulo más exagerado. El domingo 17, mientras el National Mall se consagraba en un acto de nueve horas para encomendar el país a Dios, Trump jugó al golf en Virginia. Desde allí, inundó Truth Social con casi una veintena de imágenes y videos generados por inteligencia artificial.

Trump ya había difundido otras imágenes creadas por IA muy viralizadas: una reciente ungido agente secreto James Bond y otra, en abril, donde se representó como Jesús imponiendo las manos sobre un paciente parecido a Jeffrey Epstein, que luego eliminó.

Del Golf a la Luna, o el síndrome Dr. Strangelove

El tiroteo memético empezó el domingo a las 4 de la tarde. En los primeros videos aparecían buques estadounidenses derribando misiles iraníes. Era una escena donde Trump deambulaba en el Despacho Oval durante un acto sobre salud materna, imitaba a los marineros tecleando órdenes para interceptar los proyectiles y decía: “Bien, hemos fijado el objetivo: fuego. Boom”. Vaya juego.

Minutos después, el devenir de sus historias abandonó definitivamente la Tierra.

Una de las imágenes más difundidas muestra a Trump sentado en un centro de mandos futurista, dentro de una estación espacial con el planeta Tierra de fondo. Su dedo presiona un gran botón rojo. En unas pantallas detrás de él aparecen cinco columnas de humo con forma de hongo elevándose hacia el espacio. En dos placas leemos “TARGET DESTROYED”. ¿Será un mensaje pacifista dedicado a María Corina Machado?

No conforme con publicar el meme una vez, lo hizo otra y la siguiente viñeta lo puso en el papel de dirigir un combate entre satélites.

La más extraña fue la que lo muestra junto a un Gris semidesnudo, con las manos y los pies esposados, en lo que parece una base militar situada en una zona montañosa.

TRUMP LISÉRGICO. Abducido de la realidad, creó una IA donde pasea con un alienígena semidesnudo, musculoso y esposado.

Aunque parezca sorprendente, algunos ufólogos intentaron hacer calzar la criatura en alguna taxonomía extraterrestre. Pero no, esta silueta humanoide no es un gris de baja estatura sino más alta que el presidente y exhibe una musculatura abdominal que causó comentarios risueños y sexistas en las redes sociales. Sin duda, la criatura es alta porque la IA no vio Close Encounters of the Third Kind ni la portada de Communion de Whitley Strieber. Bueno, hay quienes ya hablan de 50 especies. Probablemente en alguna encajará.

DESAYUNO AMERICANO. El domingo galáctico donde el presidente de los Estados Unidos no cesó de disparar memes militaristas jugando con la IA. Aquí, desfilando ante un ejército de robots.

¿En qué contexto se presentó esta batalla unilateral de memes en Truth Social, la red presidencial?

Nueve días antes, el Departamento de Guerra había empezado a desclasificar documentos, fotografías y videos sobre presuntos fenómenos anómalos no identificados siguiendo una orden ejecutiva firmada por Trump en febrero.

El presidente había prometido “transparencia” y el Departamento de Guerra, nuevo nombre del Departamento de Defensa, declaró: “ninguna otra administración llegó tan lejos”. Por supuesto, esto no es verdad. Pero antes de que legiones de ufólogos se lanzaran a despanzurrar esos archivos, Trump dejó dicho en su red: “¿QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO? ¡Diviértanse y disfruten!”. El alienígena esposado extiende visualmente esa promesa.

Algunos ufólogos, desorientados ante una secuencia que jaquea la seriedad que esperan de la famosa desclasificación, se preguntaron: “¿Qué nos querrá decir Trump?”. Es decir, creen que detrás podría haber un “mensaje oculto” en vez de leer, directamente, que es una combinación de “carnada visual” para el público ávido de revelaciones y bravuconadas armamentistas que son parte del estilo y la realidad de Trump en este segundo mandato.

Mientras tanto, la tensión con Irán atravesaba su enésimo punto muerto.

Desde el 28 de febrero, Estados Unidos e Israel mantienen, como el bloque inseparable que es, una guerra contra la república islámica. Esa mañana, Trump había publicado una amenaza directa:

Para Irán, el tiempo se acaba, y harían bien en moverse, RÁPIDO, o no quedará nada de ellos. EL TIEMPO ES ESENCIAL”.

Poco después, para seguir con la galería, aparecieron las imágenes de ataques a lanchas rápidas iraníes con la leyenda “BYE BYE, Fast boats”, un mapa del golfo Pérsico con la bandera estadounidense superpuesta y flechas apuntando a Irán desde todas direcciones, y el vídeo del presidente simulando teclear desde el Despacho Oval.

Trump hace difícil separar sus ovnis desclasificados del papel que está desempeñando su gobierno en la coyuntura internacional.

GUERRA ALUCINATORIA. Sí, el logo recuerda al de Star Trek. Cosas de la IA.

Venganza en un día agitado (para el mundo, no para Trump)

No todo fue ciencia ficción. Trump también usó la IA para ajustar cuentas políticas. En un video, aparece jugando al golf y golpea una pelota que impacta contra la cabeza del senador Bill Cassidy. Cinco años antes, Cassidy había votado a favor de condenar a Trump en su segundo juicio político tras el desquiciado asalto al Capitolio del 6 de enero. Veinticuatro horas antes, Cassidy había perdido las primarias contra dos candidatos respaldados por Trump. La IA ayuda a su elefantiásico ego a paladear la derrota del adversario.

A sus rivales demócratas les dedicó otras viñetas. Una imagen muestra a Barack Obama, Joe Biden y Nancy Pelosi hundidos hasta el cuello en una versión del Lincoln Memorial Reflecting Pool llena de basura. El pie dice: “Dumacrats Love Sewage” (“Dumócratas aman las aguas residuales”, juego de palabras donde Trump combina demócratas y tontos). La obra hace referencia a la reforma del emblemático estanque artificial, cuyo costo se había disparado de 1,8 millones de dólares a 13,1 millones. Al día siguiente, un portavoz de Pelosi respondió que el presidente vivía “obsesionado” con los demócratas en vez de bajar el costo de vida de los estadounidenses.

Otras dos imágenes atacan al gobernador de California, Gavin Newsom. En una aparece encerrado en una celda acolchada con la palabra “Trump” repetida en las paredes. En la otra, como un zombi en una matrícula con el texto “NEW-SCM”. Newsom replicó en X un mensaje irónico: “#PrayersForGrandpa”. En otros comentarios sugirió que al presidente le vendría bien una misión “más allá de la Tierra” y puso en duda su salud mental.

Mientras tanto, el National Mall albergaba “Rededicate 250”. Esta fue una jornada de nueve horas sido concebida para “volver a consagrar” Estados Unidos como “una nación bajo Dios” con motivo del 250 aniversario de la independencia. La convocatoria reunió a “miles” de personas, según algunos medios, o “apenas a nadie”, según otros, bajo un calor sofocante. En la gran pantalla se proyectó un video pregrabado de Trump leyendo un salmo, seguido de unos aplausos incómodos: Trump no estaba allí.

AUSENCIA HUMILLANTE. Así titularon algunos medios el faltazo de Trump al Rededicate 250, un Jubileo Nacional de Oración, Alabanza y Acción de Gracias celebrado Washington, D.C. para «reconsagrar» a los EE.UU. en los principios cristianos ante el 250° aniversario de su independencia.

Su agenda oficial indicaba que había llegado al club de golf de Sterling, Virginia, alrededor de las 13 horas y que se había marchado a las 4:22.

En Truth Social, minutos antes de la retransmisión, tuiteó en su red:

ESPERO QUE TODOS EN REDEDICATE 250 LA ESTÉN PASANDO BIEN. SI PUEDO HACER ALGO POR AYUDAR, QUE MI PRECIOSA RACHAEL C.D. ME LLAME. ¡PRESIDENTE DJT!”.

Pocos segundos después de ese mensaje, volvió a compartir otra imagen del botón rojo, otra del alienígena esposado y una nueva colección de explosiones sobre la Tierra.

Otra manera de entender el misterio de los UAP es mirar menos al Pentágono y más a Truth Social. El verdadero fenómeno anómalo parece ser un presidente de 79 años abducido de la realidad.

Para intentar un análisis fino, a fines de febrero, cuando esta nueva conversación iniciaba, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar conjunta a gran escala («Operación Furia Épica» y «Operación León Rugiente») contra Irán, incluyendo ataques aéreos masivos y el despliegue de dos grupos de portaaviones.

En 2026, los territorios más devastados por ataques Estados Unidos e Israel son Gaza (72.772 muertos, 172.000 heridos), Líbano (3.020 fallecidos) e Irán (de 1.937 a 3.400 muertos y 24.800 heridos). Les siguen Yemen, Irak y Siria, cuyos números fluctúan constantemente. Miles de víctimas civiles, mujeres y niños, reflejan una crisis humanitaria regional sin precedentes.

Hoy, casi siete de cada diez estadounidenses creen que el gobierno les oculta la verdad sobre los alienígenas. Eso cree gran parte del electorado de Trump y a esta gente le habla. No solo eso: el presidente estadounidense alimenta esa desconfianza, que otros voceros redirigen al “Estado Profundo”.

Su discurso está lleno de guiños a su núcleo duro, como anunciar con bombos y platívolos la publicación gradual de archivos OVNI «muy interesantes». Lo que algunos ufólogos, que buscan mantener el misterio encendido para hacer crecer sus visualizaciones, llaman “liberación de la verdad a cuenta gotas”.

Trump llega debilitado a las elecciones de medio término. Es impopular, lidera un partido roto por sus propias purgas internas, y su agenda legislativa está estancada a causa de múltiples disputas legales. Además, sus principales estrategias para asegurar las mayorías republicanas se topan con obstáculos serios. Su nivel de aprobación ronda apenas el 35‑40 %, mientras que la desaprobación alcanza el 57‑62 %. La economía es su principal talón de Aquiles: solo el 30 % aprueba su manejo de la inflación. Y la guerra con Irán es otro foco de descontento.

En este contexto emerge la “desclasificación”. El efecto de estos memes debe repartirse entre una porción del electorado propio famélico de «verdades ocultas» y otra que le sonríe sus gracias. Ya sabemos que al compañero se le perdona todo.

Parece quedar cada vez más lejos el día del meme del reptiliano enarbolando la pancarta “REELECCIÓN 2028”. Y mientras esperamos la Revelación Final,  el mundo sigue preguntándose si el Gris entangado no será el integrante más cuerdo de su gabinete.

Fuentes utilizadas: diferentes medios especializados, agencias de noticias y organismos internacionales. Agradecimientos: Chris Aubeck, José Luis Parada Sabio.

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El que prescribe

Alejandro Agostinelli, editor de este blog, es periodista desde 1982.

Fue redactor de las revistas Conozca Más, MisteriosEnciclopedia Popular Magazine Gente, y de los diarios La prensaPágina/12. Fue uno de los impulsores de la Fundación CAIRP y escribió y asesoró a la revista El Ojo Escéptico. También fue productor de televisión en Canal 9 y América TV. Fue secretario de redacción de las revistas de divulgación científica Descubrir NEO y fue editor de una docena de colecciones de infomagazines para la revista Noticias y otras de Editorial Perfil. Últimamente ha colaborado en las revistas Pensar, publicada por el Center For Inquiry Argentina (CFI / Argentina), El Escéptico y Newsweek.

Fue creador del sitio Dios! (2002-2004) y del blog Magia crítica. Crónicas y meditaciones en la sociedad de las creencias ilimitadas (2009-2010). Es autor de Invasores. Historias reales de extraterrestres en la Argentina (Random House, 2009).

Asesoró a Incoming, el noticiero de Canal Infinito (2009-2011) y escribió la columna Ciencia Bruja en Yahoo! Argentina y Yahoo! español (2010-2012). Asesoró a las productoras SnapTv y Nippur Media en la producción de documentales históricos y científicos para NatGeo (2011-2013).

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