Cielo en venta: la increíble vida de Von Däniken y génesis de los dioses astronautas

El pasado 10 de enero murió el mayor difusor de la teoría de los «antiguos astronautas». El escritor suizo Erich Von Däniken (1935-2026)  sostuvo, ante una audiencia global, que viajeros espaciales aterrizaron en la Tierra hace diez mil años para procrear al Homo sapiens y que los grandes monumentos de la antigüedad no fueron obra del ingenio humano, sino de tecnología alienígena. Con estas tesis, convenció a millones de lectores o, al menos, dejó sembrada una inquietud que la ciencia académica no tardó en descalificar.

Su meteórica carrera editorial nació bajo las sombras de una cárcel. Literalmente: mientras cumplía una condena por robo y malversación. Contra todo pronóstico, Von Däniken  logró imponer un relato que la cultura pop abrazó con ganas, ya fuera como entretenimiento o como plafón de una nueva mitología. Su vida fue un tambaleante equilibrio entre la genialidad marketinera, el descrédito profesional y el éxito comercial.

Cercado por la polémica, el autor suizo publicó 44 libros y vendió más de 70 millones de ejemplares en todo el mundo. Su obra liminal, Recuerdos del futuro (1968), fue la responsable de casi la mitad de ese éxito masivo. Traducido a 32 idiomas y distribuido en más de 40 países, su legado fue un fenómeno donde la imaginación religiosa se impuso sobre la persecución judicial o el escrutinio arqueológico.

Fue también un precedente histórico de que la verdad importa menos que un buen modelo de negocios. Quizá su mayor descubrimiento fue ese, la monetización de la sospecha: tener razón es innecesario, si el relato encaja con las ilusiones de una época.

Por Alejandro Agostinelli

Erich Anton Von Däniken nació el 14 de abril de 1935 en Zofingen, en el Cantón de Argovia, Suiza. En Friburgo recibió una estricta educación religiosa en la Escuela Católica Internacional Saint-Michel. No completó sus estudios primarios y sus primera etapa de vida laboral fue complicada. A los 19 años, mientras trabajaba como aprendiz en un hotel, Von Däniken  recibió su primera condena: cuatro meses de prisión en suspenso por hurto. Algo menor, se dijo. Su juventud le jugó a favor y el tribunal de Coira, Suiza, le otorgó la libertad condicional. En 1967 no zafó: reincidió con maniobras financieras más complejas que incluyeron robo y fraude, lo que le valió una segunda sentencia de nueve meses de prisión efectiva.

A todo esto, en diciembre de 1964 ya había publicado en la revista germano-canadiense Der Nordwesten el artículo titulado “Hatten unsere Vorfahren Besuch aus dem Weltraum?” (¿Nuestros antepasados ​​fueron visitados por extraterrestres?»).

En 1966, cuando escribió su primer libro, tenía 31 años y regenteaba un hotel en Davos. Sorpresas de la vida: cuatro años después fue condenado a tres años y medio de prisión por falsificar documentos para obtener préstamos bancarios por 130 mil dólares, una sentencia que cumplió en un año mientras sus dos primeros libros sobre los antiguos astronautas se convertían en un bestseller mundial. La Justicia, esta vez, no la dejó pasar: su comportamiento ya no se podía atribuir a un desliz juvenil. Eran delitos que respondían a un patrón. No delinquía por supervivencia, sino para financiar su costoso estilo de vida. Y, quizá, como él mismo alegaba, pagar sus viajes a la búsqueda de pistas de nuestros ancestros galácticos.

En 1974, en una célebre entrevista de la revista Playboy, Timothy Ferris le preguntó: “¿Cómo encaja eso en su imagen de buscador de la verdad?”. Von Däniken  contestó:

Fui condenado, es cierto. Pero mi crimen fue financiero, no intelectual. No tiene nada que ver con mis libros. Necesitaba dinero para mis investigaciones y mis hoteles, y cometí errores en la forma en que lo obtuve. Pero no soy un criminal en el sentido de que haya querido dañar a nadie; solo era un pésimo administrador con grandes sueños”.

Von Däniken no empezó siendo un escritor profesional: su primer manuscrito fue rechazado por varias editoriales. A comienzos de 1967, la editorial Econ Verlag, de Düsseldorf, aceptó publicar “¿Carruajes de los dioses?”, retitulado en castellano “Recuerdos del futuro”. La compañía le pidió al autor que aceptara la reescritura del texto que iban a encargar a un profesional, el veterano periodista, guionista y escritor Utz Utermann, que usó el seudónimo de Wilhelm Roggersdorf para eludir su vinculación con el periódico del Partido Nazi Völkischer Beobachter. Esta reescritura fue aceptada a principios de 1967, pero el libro no se imprimió hasta marzo de 1968, cuando fue publicado en Alemania, Suiza y Austria. Al mes, las ventas de la obra ya alcanzaban las 20 mil copias y, a fin de año, superaban las 146 mil.

Convertido en bestseller en Alemania, en 1969 se publicó en inglés, en francés y, en 1970, en castellano. Ese año lideró las ventas en los EE.UU., cuando la traducción de la Bantam Books imprimó una edición de bolsillo de 200 mil ejemplares. Este boom de ventas le permitió saldar sus deudas y abandonar el negocio hotelero. En 1970, Von Däniken  escribió su segundo libro, “Dioses del espacio exterior”, mientras estaba en prisión.

Tan bestial fue el éxito que el libro fue inmediatamente llevado al cine. Harald Reinl, un experimentado cineasta alemán, transformó el libro en una experiencia cinematográfica que cautivó a multitudes, en audiencias tan diversas como las de EE.UU, China y Argentina. La película fue nominada al Óscar a Mejor Largometraje Documental en la 43.ª edición de los Premios Óscar de 1971. Para muchos, la coronación de la dänikenitis fue el documental de Reinl, quien terminó sus días en 1986, apuñalado por su esposa alcohólica.

Si bien sus ideas no eran originales, sino una mezcla de creatividad, aventura y refrito, las obras de Von Däniken esparcieron por el mundo la tesis según la cual la Tierra fue visitada por extraterrestres en la antigüedad, y que la mejor prueba son las representaciones garrapateadas por el hombre primitivo de las incursiones de “simples extraterrestres” tomados por dioses. Y no sólo eso: esos visitantes habían cumplido un papel fundador en el origen de la humanidad.

En 1973 creó la Ancient Astronaut Society y un año después, su ópera prima, Recuerdos del futuro, alcanzaba su reedición 44, con ventas estimadas entre 4 y 5 millones de ejemplares en todo el mundo.

ENTRE CUERVOS NO SE QUITAN LOS OJOS

Los primeros comentaristas de sus obras no demoraron en acusarlo de plagio. Efectivamente, las principales ideas que aparecen en su primer libro estaban presentes tanto en “El retorno de los brujos” (1960) de Louis Pauwels y Jacques Bergier como, muy especialmente, en la obra del escritor francés Robert Charroux (seudónimo de Robert Grugeau), autor de “Historia desconocida de los hombres de los últimos cien mil años” (1963). Charroux presentaba la tesis de que los creadores de la humanidad habían sido astronautas alienígenas que, antes de abandonar la Tierra, legaron sus conocimientos a los hombres. El escritor francés reconocía como antecesores a los directores de la revista Planéte y había desarrollado sus ideas en siete libros consecutivos, tres de ellos antes de 1968, cuando Von Däniken publicó el primer libro, dos de ellos habían sido traducidos al alemán en 1966 y 1967. El suizo no podía fingir inocencia.

El antropólogo Wiktor Stoczkowski marca párrafos, argumentos y citas de Von Däniken  tomadas directamente del manantial de Charroux. En efecto, Von Däniken  nunca mencionó en su primer libro a su antecesor francés. El semanario suizo Blick lanzó la piedra del escándalo. Pero el sensacional deschave no tiñó el río de rojo. Charroux desistió del consejo de su representante y decidió no llevar a Von Däniken  a juicio. Rápidamente, las casas editoriales de ambos autores llegaron a un acuerdo. El francés priorizó que él también iba a recibir beneficios de la moda impuesta por Von Däniken  –observó en su libro Stoczkowski. Y así fue: hasta 1970 y solo en Francia, Charroux vendió entre 60 y 200 mil ejemplares.

DANIKEN POR EL DR. ALDERETE

SESGOS, MITOS Y FALACIAS DEL DANIKENISMO

Un ingente caudal de producciones cinematográficas, gráficas, literarias y televisivas nos dice que toda una cultura de masas informa que las obras de Erich Von Däniken  era un fenómeno esperado por el gran público. Sus obras refrescaron la imaginación, avivaron el interés por la arqueología y estimularon muchas vocaciones. En el plano educativo también activó anticuerpos: la crítica de los expertos fue devastadora. Uno de sus primeros críticos, el periodista Richard R. Lingeman, publicó en The New York Times:

El testimonio de Von Däniken  es el de un aficionado entusiasta, no el de un erudito; un aficionado con un interés personal. Hay una tendenciosidad en sus libros que reside en un motivo recurrente y urgente: una queja constante contra los ‘sumos sacerdotes’ de la religión organizada, quienes, junto con los arqueólogos, se niegan a admitir la Verdad, tal como von Von Däniken  la ha revelado.”

Más allá de engañifas, tergiversaciones y distorsiones puntuales, Stoczkowski prefiere apuntar al corazón del asunto:

Se suele imaginar la tesis dänikeana como una especie de pirámide con una amplia base formada por un montón de ‘pruebas’ factuales, que se va elevando hacia estrecho vértice de tesis especulativas basadas en esas ‘pruebas’. En realidad, tal pirámide debería estar cabeza abajo, pues el verdadero cimiento es su punta especulativa, cuidadosamente resguardada de la duda, que sostiene el extenso catálogo de abigarradas ‘pruebas’ que los dänikeanos podían cambiar o recomponer a su antojo sin dañar la base del edificio”.

Así, la acumulación de presuntas “pruebas” por el dänikenismo fue más bien un testimonio de la fuerza de sus convicciones y no, como pretenderían sus partidarios, la fuente de su validez. Dicho de otro modo, las conclusiones fueron el punto de partida.

Antes de finales del siglo XX, la difusión mundial que alcanzó la tesis de los Antiguos Astronautas alentó a investigadores y autores de todo el mundo a contrarrestar el dänikenismo por medio de obras como Los Fenómenos Paranormales. Una reflexión crítica de Henri Broch (Crítica, 1987), Los Nuevos Apócrifos de John Sladek [difundida en entregas, por la revista argentina El Péndulo], ¿Vikingos o Extraterrestres? de Juan Schobinger (Huemul, 1982), Recomponiendo el pasado, de Jean-Pierre Adams (Losada, 1990) y Fraudes, Mitos y Misterios de Kenneth Feder (Atlántida, 1990).

Feder, profesor de Arqueología en la Universidad Estatal Central de Connecticut, apuntó tanto a la ignorancia arqueológica de Von Däniken como a su etnocentrismo europeo, que le llevó a “descubrir misterios” en parajes distantes como África, Asia y América. Otros observaron que entre sus piezas favoritas se hallaban falsificaciones de los lugareños, como el famoso caso de las piedras de Ica; que los emplazamientos arqueológicos que “tenían una prodigiosa antigüedad” eran, en verdad, construcciones recientes, como Tiahuanaco o Nazca; o que para crear algunas de las obras más espectaculares de la humanidad no hace falta usar tecnología de punta, tal el caso de los moais de Pascua o las Pirámides; o que los significados extraterrestres sucumbían ante la mirada de un especialista, como sucede con la losa funeraria de Palenque, donde se representa al Príncipe Pacal.

¿Esto no es suficiente para considerar a Von Däniken  un charlatán? En la biografía del suizo se han detectado numerosos comportamientos deshonestos, como apunta José Luis Calvo en su artículo sobre Von Däniken basado en una entrevista autobiográfica poco conocida publicada bajo el título “Testigo de los dioses” (Traducción J. A. Bravo. Editorial Círculo de Lectores. Barcelona, 1981). Su defensa ante los críticos consistió en presumir la cantidad de ejemplares vendidos, sustituir argumentos por falacias de autoridad y acusar a quienes cuestionan su obra de proceder con «arrogancia científica».

DANIKEN EN CASTELLANO. Imagen creada por Adrián González (Fuente: La Biblioteca Ufológica).

El escritor científico Ronald Story, en The Space Gods Revealed. A Close Look at the Theories of Erich Von Däniken  (Los dioses del espacio revelados: una mirada cercana), publicó en 1976 la primera refutación sistemática a sus teorías. Centró sus críticas en lo que denominó la “falacia de la incapacidad humana” y desmanteló su interpretación iconográfica. Story dice en este libro, prologado por Carl Sagan ¡y celebrado por Andy Warhol!, que Von Däniken , esencialmente, parte de prejuicios profundos: subestima la inteligencia de las civilizaciones antiguas; asume que nuestros antepasados eran demasiado primitivos para erigir monumentos como las pirámides de Egipto o Stonehenge e ignora el ingenio técnico y la compleja organización social que la arqueología ha documentado. En el caso del relieve de la tumba de Pacal en Palenque, Story demostró que el grabado que el autor suizo identificó con una nave espacial –haciendo encajar la representación maya con una especie de módulo lunar– simboliza en realidad el viaje al inframundo y el ciclo de la vida. Esta tendencia a la pareidolia cultural se extiende también a las Líneas de Nazca, donde Story cuestiona la idea de pistas de aterrizaje señalando que una tecnología capaz de realizar viajes interestelares no requeriría de rudimentarios senderos de tierra, los cuales, además, resultarían logísticamente inviables porque el descenso arruinaría el magnífico trazado. Este menosprecio por los no europeos –escribió el periodista español Luis Alfonso Gámez– insulta a todos los humanos: «nos consideran estúpidos y parece que algo de razón tienen, dado el éxito (de la teoría, los libros y las series inspiradas en el dänikenismo)».

MYSTERY PARK (2003-2006). Fue la gran apuesta de casi 100 millones de dólares de Von Däniken en Interlaken, Suiza. Con siete pabellones sobre enigmas antiguos, el parque quebró en solo tres años al no alcanzar los 300.000 visitantes anuales, dejando deudas masivas y probando que su éxito editorial no era transferible al turismo.

Otra famosa adulteración histórica fueron las declaraciones de Von Däniken  sobre las Cuevas de los Tayos, una formación más geológica que arqueológica situada en la frontera peruano-ecuatoriana. El autor suizo aseguró haberse internado en esas cuevas acompañado por el espeleólogo argentino-húngaro Juan Moricz, donde descubrió una fantástica biblioteca subterránea escondida por los incas. Antes de morir, el propio Moricz desmintió que Von Däniken  hubiera estado alguna vez en ese lugar. Sin ese último guiño a la posteridad, el misterio de las “enigmáticas placas metálicas” hoy gozaría de mejor salud: el escándalo fue tan grande que el propio Von Däniken  debió admitir que su relato contenía invenciones, aunque una vez lo justificó como una licencia literaria y otra acusó a Moricz de mentiroso.

En una entrevista con el periodista de la BBC Jeremy James para el documental The Case of the Ancient Astronauts (1977), Von Däniken  fue acorralado sobre la veracidad de su expedición con Moricz. Expuesto ante la evidencia –eran demasiados los detalles técnicos y geográficos que no coincidían con la realidad–, el autor confesó:

En los libros se necesita un poco de efectos dramáticos. De otro modo, serían aburridos. Para un arqueólogo, no es lícito hacer eso, pero yo no soy un arqueólogo, soy un autor de libros populares”.

Su lógica era la de la ficción, el entretenimiento ¿y la religión?

HACIA UNA TEOLOGÍA SECULAR

Wiktor Stoczkowski sobrevoló las refutaciones científicas en busca de un significado más profundo del dänikenismo y sus variantes. En su obra, situada antes del siglo XXI, él no busca explicar la teoría de los astronautas en la antigüedad por un «clima de irracionalidad fomentado por el cambio de milenio» u otras hipótesis simplificadores, propias del escepticismo sin curiosidad antropológica. Bajo diversas apariencias, son temas siempre presentes en nuestra cultura. Así, su investigación intentó establecer qué elementos se combinaron para crear una teoría en apariencia tan extraña, que después de todo no fue un invento de Von Däniken.

En su obra “Des hommes, des dieux et des extraterrestres” (Hombres, dioses y extraterrestres) (La Découverte, 1999), publicado en España como Para entender a los extraterrestres, el antropólogo francés no reparó tanto en la naturaleza de las supuestas pruebas aportadas por Von Däniken  como en las creencias que las generaron. Stoczkowski demuestra cómo Von Däniken  abrevó de Pauwels, Bergier y Charroux y probó que eran ávidos lectores de ciencia ficción. Incluso han quedado registros escritos de otras aficiones previas que sintonizaban con ese rumbo. Desde 1944, Charroux era un apasionado por las civilizaciones perdidas, llegando a publicar una novela policial lustros antes de publicar su primer ensayo sobre el paleocontacto.

Las ideas presentes en la ciencia ficción no sólo precedieron a la teoría de los Antiguos Astronautas defendida por Von Däniken  y los demás, sino que (otra vez Stoczkowski) “el contenido de aquel género ofrece un repertorio casi completo de los principales temas de esta teoría, y que, además, todos los autores a quienes debemos sus versiones más conocidas siempre estuvieron muy influidos por la literatura de anticipación”.

La «teología secular» de Von Däniken  se inspiró en el teosofismo de Madame Helena P. Blavatsky y en vertientes del gnosticismo. Luce, además, una cosmología panteísta a la Pierre Teilhard de Chardin. Pero con una diferencia sustancial: niega el carácter divino de los Elohim. Esa proximidad del autor suizo a una religiosidad laica –también presente en predecesores rusos, como Konstantin Tsiolkovskii, Modest Agrest y Alexander Katanzev, apalancados por su espíritu antirreligioso–, dará lugar a expresiones “ateas” de la ufología religiosa cuya forma occidental más acabada fue la teología de Claude “Raël” Vorilhon y su asombroso Movimiento Raëliano, que tanto dio que hablar a comienzos de 2003 cuando anunció haber creado el primer bebé clon y más recientemente, a raíz de una serie presentada por Netflix.

Lingeman, el crítico que enfrentó a sus primeras obras, ya lo había predicho:

La idea de una nueva astroreligión, con Erich Von Däniken  como su profeta, me hace reflexionar”.

EL TRIUNFO DE LA DANIKENITIS: LA MONETIZACIÓN DE LA SOSPECHA

El impacto de las tesis de Von Däniken  en la cultura popular desbordó el fenómeno editorial; obras clásicas de ciencia ficción se recostaron ene su arqueología fantástica para alimentar la industria del entretenimiento. Fue el cimiento conceptual de 2001: Odisea del espacio, donde el monolito de Kubrick y Clarke asume el rol del instructor alienígena que interviene en la evolución humana, una idea que el autor suizo popularizó masivamente, y la franquicia Stargate convirtió su premisa central en una catapulta narrativa: los dioses antiguos eran, en realidad, viajeros interplanetarios que usaban tecnología avanzada para gobernar a la humanidad.

Estas ideas permearon otras sagas. En Star Wars, la estética de templos antiguos vinculados a fuerzas cósmicas recibe la influencia directa del imaginario dänikeniano. Battlestar Galáctica abrevó en partes iguales de la obra del suizo y la doctrina mormona. Ridley Scott retomó estas raíces en Prometheus, buscando el origen de la vida humana en creadores estelares. El cine de aventuras también introdujo a los antiguos astronautas en Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, vinculando los misterios precolombinos con seres interdimensionales. Y enumerar las historietas y videojuegos inspirados en las ideas popularizadas por Von Däniken –y ampliadas y multiplicadas por sus continuadores– daría para otro artículo con la misma extensión que este.

Desde 2009, el legado más persistente de Von Däniken se estacionó en la televisión con la serie de History Channel, Ancient Aliens, que alcanzó su vigésima temporada.

Inicialmente producida por Kevin Burns y David Silver para Prometheus Entertainment con Giorgio Tsoukalos –y el “raro peinado nuevo” que lo convirtió en meme– como cara visible, esta ficción verídica renunció incluso a la simulación de una búsqueda de la verdad. Aquí, la investigación ya no es un objetivo, sino puro cuento, rociadores de espuma y bengalas de colores: el programa funciona como una parodia del rigor científico, abandonada en beneficio del espectáculo y la rentabilidad de la duda.

En base a un texto del autor publicado en 2003 en Dios!

Bibliografía

Calvo, José Luis [2003]: «Erich Von Däniken . Testigo de los dioses». Publicado en Dios! [en línea]. Buenos Aires. Disponible en línea.

Feder, Kenneth [1990]: Fraudes, Mitos y Misterios [Frauds, Myths, and Mysteries: Science and Pseudoscience in Archaeology]. Traducción de la editorial. Atlántida. Buenos Aires.

Ferris, Timothy [1974]: «Playboy Interview: Erich Von Däniken». Playboy (U.S. Edition), volumen 21, n.º 8. Chicago, agosto de 1974. Disponible en línea.

Gámez, Luis Alfonso [2024]: El anciano que murió haciendo el amor con un fantasma. Y otras historias sobre lo paranormal. Ver «El legado racista de los dioses astronautas» (p.106), «2001, una odisea de los alienígenas ancestrales » (p.112). y «La humanidad que convivió con los dinosaurios» (p. 125). Menoscuarto Ediciones. Palencia España.

Lingeman, Richard R. [1974]: «El Génesis de Erich Von Däniken » [Erich Von Däniken ‘s Genesis]. The New York Times. Nueva York, 31/03/1974. Disponible en línea.

Stoczkowski, Wiktor [1999]: Para entender a los extraterrestres [Des hommes, des dieux et des extraterrestres]. Traducción de Anne-Marie Ledoux. Acento (Col. «Acento agudo»). Madrid, 2001. 383 páginas.

Story, Ronald [1976]: The Space Gods Revealed. A Close Look at the Theories of Erich Von Däniken . Harper & Row. Nueva York.

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El que prescribe

Alejandro Agostinelli, editor de este blog, es periodista desde 1982.

Fue redactor de las revistas Conozca Más, MisteriosEnciclopedia Popular Magazine Gente, y de los diarios La prensaPágina/12. Fue uno de los impulsores de la Fundación CAIRP y escribió y asesoró a la revista El Ojo Escéptico. También fue productor de televisión en Canal 9 y América TV. Fue secretario de redacción de las revistas de divulgación científica Descubrir NEO y fue editor de una docena de colecciones de infomagazines para la revista Noticias y otras de Editorial Perfil. Últimamente ha colaborado en las revistas Pensar, publicada por el Center For Inquiry Argentina (CFI / Argentina), El Escéptico y Newsweek.

Fue creador del sitio Dios! (2002-2004) y del blog Magia crítica. Crónicas y meditaciones en la sociedad de las creencias ilimitadas (2009-2010). Es autor de Invasores. Historias reales de extraterrestres en la Argentina (Random House, 2009).

Asesoró a Incoming, el noticiero de Canal Infinito (2009-2011) y escribió la columna Ciencia Bruja en Yahoo! Argentina y Yahoo! español (2010-2012). Asesoró a las productoras SnapTv y Nippur Media en la producción de documentales históricos y científicos para NatGeo (2011-2013).

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