David Wilcock fue un potente propagador de las paranoias del siglo XXI: integró ovnis con Nueva Era, alienígenas con geopolítica y misticismo con misterios antiguos. El pasado 20 de abril se quitó la vida y entró en un club al que no quería pertenecer: el de los científicos muertos o desaparecidos sin explicación.
Konstantin Rudnev está otra vez bajo arresto domiciliario: Perdió 50 kilos. Las acusaciones son inconsistentes. Pero los fiscales lo quieren preso para salvar un caso inventado. Su libertad sigue pendiendo de un hilo en Argentina.
La autora de Los creyentes asegura repasa la “nueva religión tecnológica” y lanza una advertencia que resuena con un tópico posmoderno: “la verdad ha dejado de importar”.
¿Qué pasó en abril? Tuvolugar Encuentro Cercano 3 en Ansible, se rescataron dos novelas perdidas de Raúl Filgueira, murió Ian Watson, siguen desapareciendo científicos “misteriosamente”… ¡y vuelven OFFNI CINE FEST y Misterios Sin Verso!



























