La autora de Los creyentes repasa la “nueva religión tecnológica” y lanza una advertencia que resuena con un tópico posmoderno: “la verdad ha dejado de importar”.
Nuestro antropólogo de cabecera critica sus fuentes, más bien anecdóticas, y su mirada poco emic de otras culturas.
Por Ignacio Cabria
En los últimos años he estado haciendo una revisión de libros sobre los ovnis escritos por especialistas en ciencias sociales, principalmente mujeres, que coinciden en un planteamiento posmoderno, es decir, en relativizar el concepto de realidad entre la existencia física de los ovnis y su existencia en la cultura de masas. Ninguno se había publicado en español hasta ahora, cuando ha salido a la venta Los creyentes, de Diana Walsh Pasulka, titulado originalmente American cosmic (1).
TECNOLOGÍA Y RELIGIÓN. ‘American cosmic’, de Diana Walsh Pasulka, y su versión española.
Pasulka es una especialista en la religión cristiana que ha encontrado en los ovnis una forma de religiosidad influida por la tecnología, y con un proceso de formación comparable al de otras tradiciones religiosas. Entrando en un campo nuevo para ella, confiesa que el tema ovni la ha llevado a un «shock en su marco epistemológico». Sin entrar a comparar los ovnis con las tradiciones religiosas, sugiere que una experiencia de contacto ovni es equivalente a un suceso religioso y que los platillos volantes se han convertido en símbolo de un sistema de creencias global.
Lo que al principio fue una creencia localizada en pequeños grupos y aficionados a los ovnis es ahora, según la autora, una extendida visión del mundo que es «sobrealimentada por la infraestructura digital que expande mensajes y creencias de forma viral». La tecnología ha engendrado nuevas formas de creencia religiosa, una de las cuales es el fenómeno ovni, y esta constatación la lleva a un cuestionamiento de lo que es real. Dice que, «dentro de un paisaje digital, la distinción entre lo real y lo irreal deja de ser significativo», pues «ya no son categorías o marcos de referencia», es decir, que para mucha gente esa distinción es ya irrelevante.
Los ovnis, escribe, deben hacernos repensar nuestra propia construcción de lo que consideramos real, debido a que las películas y los videojuegos tienen efectos cognitivos reales y los medios de comunicación causan un impacto en las biotecnologías. Como ejemplo de que el cerebro a veces no diferencia entre lo virtual y lo real, Pasulka pone el «montaje realista» de ciertos productos documentales y afirma, que desde Expedientes X hasta las modernas producciones para televisión sobre ovnis y antiguos astronautas, se mezcla la realidad con imaginería generada por ordenador. Esto, según ella, ha creado el sistema de creencias de los ovnis:
Es una tormenta perfecta de mecanismos y fuerzas generadoras de creencia que resulta en una industria lucrativa, todo basado en falsos vídeos y en rumores de verdad…»
Pasulka afirma que la creencia en los ovnis está creciendo, aunque solo se basa en una estadística publicada en 2002 en Estados Unidos. Pero, sin duda, está en lo cierto cuando dice que está creciendo el número de programas de televisión sobre ovnis que ofrecen información sobre sucesos reales. Así, en National Geographic y History Channel, se mezclan documentales de hechos históricos con programas de ovnis que se convierten en ficción por la aplicación de tecnologías digitales. Y aquí Pasulka se atreve a sentenciar: «Los vídeos y las producciones de los medios de comunicación sobre los ovnis usan técnicas que promueven la creencia creando imágenes y escenarios de apariencia realista». Sin embargo, pretender que los productos de ficción (como Star wars) y los pseudodocumentales, por muy realistas que sean, generan creencia generalizada es una suposición no contrastada. Por otra parte, esta es la única parte del libro en que vemos un sentido crítico sobre lo que se pretende real –«La verdad está seguramente ahí fuera, pero es poco probable que se pueda encontrar en las producciones de los medios de comunicación» (p. 187)–, un punto de vista ausente en otros momentos.
Pasulka emprendió una especie de periplo de investigación a través de las experiencias de varios informantes, pero en lugar de centrarse sobre los grupos ufológicos y los aspectos más claramente religiosos de las creencias ovni, como serían los contactos extraterrestres y sus mensajes mesiánicos, se ha enfocado en unos pocos casos individuales de personajes encontrados de manera más o menos azarosa, casos anecdóticos en realidad, que no representan formas típicas de creencia ni tampoco dicen mucho sobre la búsqueda de la religiosidad. Si la socióloga Brenda Denzler se quejaba en su libro The lure of the edge de que casi todos los estudios sociales se hacían sobre contactados y eso no representaba a la inmensa mayoría de la comunidad ovni, algunos de los estudios recientes, como este, han caído en la misma tentación de estudiar a los elementos más exóticos y marginales de la sociedad, que representan las ideas conspirativas actuales, pasando por alto tanto a los verdaderos contactados como a la comunidad ufológica mayoritaria.
Otro momento discutible del libro es cuando Pasulka afirma que los afroamericanos y los indígenas de Estados Unidos tienen una tradición de ovnis anterior a la fecha admitida de inicio del fenómeno en 1947. Me llama la atención en una investigadora social sensible a otras creencias su atribución de un fenómeno de la cultura contemporánea urbana a otras tradiciones culturales. Estoy seguro de que esta idea sería rechazada desde esas mismas tradiciones como una intromisión en su universo simbólico y una tergiversación de su sentido.
[1] Pasulka, Diana Walsh [2019]: American cosmic: UFOs, religion, technology. Oxford University Press. Nueva York. 288 páginas. Publicado en español como Los creyentes. Un ensayo sobre ovnis, tecnología desconocida y el inesperado origen de una nueva religión. Traducción de Elena Pérez San Miguel. Errata Naturae (Colección «La muchacha de dos cabezas»). Madrid, 2026. 259 páginas.
Esta crítica se publica en simultáneo con el Círculo Escéptico, a quienes les agradecemos la edición y muchas otras cosas.
RELACIONADAS / LIBROS







