Solari Parravicini: el artista abducido que no dibujó su propia experiencia

Entre diciembre de 1968 y enero de 1969, los historietistas Otto Binder y Carl Pfeufer ilustraron en la tira Our Space Age un relato de Benjamín “Pelón” Solari Parravicini, considerado el primer abducido argentino. Las viñetas, rescatadas por el investigador Jeff Knox, dejan en el aire una pregunta: si Parravicini diseñó más de 1.367 visiones proféticas, ¿por qué no dibujó su propio encuentro?

Por Alejandro Agostinelli

Our Space Age (1968-1969). Guion: Otto Binder. Ilustraciones: Carl Pfeufer.

ACTO I: LA ABDUCCIÓN DE PELÓN

El artista Benjamín Solari Parravicini relató que, en algún momento de 1961 (1), salía del Teatro El Nacional, donde habían representado el musical My Fair Lady. Ya vivía en su atelier del séptimo piso de México al 800, en Montserrat, ciudad de Buenos Aires. Esa noche sintió «una necesidad brutal de comer un puchero de gallina» y fue a cenar a El Globo, en Hipólito Yrigoyen 1199, donde sigue siendo el plato del restaurante. Al salir, enfiló por la 9 de Julio hacia Alsina y tropezó con un hombre alto, rubio, «cuyos ojos eran tan claros que parecían de ciego».

Pocos días antes había visto a esta misma persona en la esquina de Chacabuco y Diagonal junto con dos amigos, Generoso Ruiz de Indarraga y Rómulo Bonfante. Después de pegarse un susto que no pasó a mayores -aunque los dejó intrigados-, siguieron de largo. En la siguiente ocasión, andando solo, el mismo ser, que vestía una «chaqueta de cristal», le soltó a Benjamín: ‘Jap gloa prirp jap’. Pelón lo miró confundido, pensó “este me asalta” y apuró el paso. Entonces, se desmayó. «Me encontré arriba de una especie de barco» y frente a dos seres similares al «rubio» que vio en la primera ocasión. Uno de ellos le explicó que lo eligieron por su condición de telépata. Lo saludaron apoyándole las manos en los hombros, gesto que en la Argentina luego devino en broma popular (2).

Ese día, vio el Obelisco bajo sus pies, «cantidad de cielos distintos» y el globo de la Tierra. Uno de ellos llamó al planeta «Cristianía» y fue señalando a Roma, Madrid, Moscú y América «a medida que sobrevolamos cada ciudad». El platívolo lo dejó frente al edificio de Obras Públicas, a pocos metros del sitio donde dijo haber sido abducido. Del relato se infiere que el aterrizaje incendió un camión de reparto y el toldo de una panadería. «Estuvo tres días mal», comentó Ruiz de Indarraga.

Solari Parravicini contó su experiencia de abducción por primera vez el 10 de junio de 1968 en el diario La Razón (3), una semana después de que el mismo medio informara el caso, nunca comprobado, de los Vidal, el famoso rumor sobre un matrimonio teletransportado de Chascomús a México (4).

Publicada el 3 de junio de 1968, la historia conocida como «El caso Vidal» fue el disparador de la oleada ovni de ese año. Luego de casi dos meses, Solari Parravicini volvió a relatar sus peripecias a la revista católico-castrense Esquiú Color. «Ahí fue cuando se me cruzó la idea de que yo estaba en un plato volador, porque veía allá abajo, abajo, veía la punta del Obelisco, que entonces tenía una luz. Y justo cuando se me ocurrió pensar eso, uno de ellos me dice: ‘Si señor, somos de Venus'», le contó al cronista Roque Escobar (5).

Entre el relato que dio a La Razón y la entrevista de Escobar, la prensa difundió cerca de media docena de encuentros con humanoides en Argentina, entre ellos el de la joven María Elodia Pretzel en Villa Carlos Paz, Córdoba. El 14 de junio, Pretzel había asegurado haber encontrado en el hall del motel La Cuesta, propiedad familiar, a un ser rubio de dos metros de alto vestido con un buzo celeste con escamas brillantes. La primera noticia sobre este difundido relato se publicó dos días después (6).

ACTO II: “NUESTRA ERA ESPACIAL”

En 1960, el escritor y guionista Otto Binder (1911-1974) lanzó Our Space Age (“Nuestra Era Espacial”), un cómic ilustrado por Carl Pfeufer (1910-1980). Fue distribuido por Bell-McClure y publicado, por un antiguo periódico de los Estados Unidos, The Danville Register and Bee (7-12). Una tira desconocida en Argentina.

Desde la década de 1940 el llamado “Nostradamus argentino” fue conocido por su talento artístico, por sus premios y por sus psicografías, en las que combinaba mensajes sobre sus visiones con gráficos alusivos. No menos de 1.367, según verificó el investigador argentino Alejandro Suárez tras revisar el material publicado en ocho libros y diferentes revistas (13). En estas obras representa a extraterrestres y “navíos celestiales” de las más diversas procedencias.

Si fuera posible extractar el relato de Binder, él escribió que en la noche del 4 de junio de 1968, en medio de la niebla, el artista argentino (“Ben S. Parravicini”, para el autor) se topó con una figura extraña de ojos totalmente blancos, que le habló en un idioma ininteligible. La figura señaló un platillo que flotaba sobre ellos, como si dijera que venía de allí. Parravicini sintió un mareo y fue llevado al platillo por lo que Binder describe como teletransportación. Allí le dijeron que lo llevarían a dar la vuelta al mundo a una velocidad fantástica. Según el relato, la nave recorrió el planeta, cruzó países que él pudo reconocer y volvió a la Argentina. Parravicini fue devuelto al mismo lugar de donde lo habían levantado. Binder cierra con que el artista, entrevistado por tres diarios, insistió en que su historia era verdadera.

En realidad, Solari Parravicini situó los sucesos en el año 1961 (probablemente en invierno), no en 1968, como indica la tira. Según su relato, se encontró con el ser extraño en dos ocasiones; la primera, acompañado por un grupo de amigos; la segunda, cuando sucedió la supuesta abducción. Gordon Creighton, en Flying Saucer Review (14) y el HUMCAT del Center for UFO Studies (15), mencionaron que Solari tuvo «nuevos contactos». Esta atribución quizá surge de la pregunta de Escobar en Esquiú Color sobre si volvió a tener comunicación con los seres: «Sí, la tuve, y la tengo, por telepatía. No sé por qué, pero a ellos mismos se llaman ‘tovnis’. Nosotros le llamamos ovnis. Lo que le puedo decir es que nunca más estuve así, personalmente. Pero ellos siempre pasan por acá…», contestó Pelón.

FICHA DEL CUFOS HUMCAT (Humanoid Catalogue). Disponible en CUFOS.ORG (PDF). La errata en la fecha se remonta a una nota publicada en la revista británica Flying Saucer Review.

ACTO III: EL REGRESO DE PELÓN

¿Por qué esta historia es relevante? Se trataría del primer relato argentino de abducción, el más popular después del caso de Dionisio Llanca, informado en octubre de 1973. Desde el año 2000, tanto las profecías de Solari Parravicini como sus experiencias fueron parte de la corriente principal del plativolismo milenarista argentino. La psicografía más difundida fue el evento del 11S. Un evento mainstream, la canción que todos conocemos.

En un corto documental, actualicé la historia. Allí explico cómo la maquinaria propagandística del gobierno argentino de Javier Milei, un panelista televisivo que llegó al poder con un discurso de ultraderecha, alentó la idea de que las psicografías del artista habían anticipado la llegada de su partido, La Libertad Avanza, convirtiendo a un pintor excéntrico en el profeta oficial de una cruzada política de cuño mesiánico y milenarista.

DE ARCO A ARCO. El asesor presidencial Santiago Caputo se hizo tatuar una psicografía de BSP en su espalda cuando Milei ganó las elecciones, en 2023. El peronista opositor Santiago Cúneo usó el mismo símbolo en la portada de su libro, «Después de las profecías» (Ed. Ciccus, 2024).
Our Space Age (1968-1969). Guion: Otto Binder. Ilustraciones: Carl Pfeufer.

ACTO IV: LOS DIBUJOS QUE FALTAN

La tira de Binder y Pfeufer fue recuperada por el investigador Jeff Knox en sus redes sociales. Hace algunos años, el sitio de Curt Collis e Yvan Defoy, The Saucer That Time Forgot le dedicó al cómic una completa reseña (16).

Knox reseñó «el caso» citando fuentes anglosajonas. Cuando le señalé la errata cronológica –en mi investigación situé la experiencia en invierno de 1961– y le facilité mi biografía, Knox quedó sorprendido de que recién esta fuera informada en junio de 1968. Y por otro detalle más. Me escribió:

De las más de 1.367 piezas artísticas que hizo relacionadas con sus distintas visiones, ¿nunca hizo ninguna obra de este encuentro? Me parece una locura”.

Hasta donde se sabe, el artista se privó de ilustrar su aventura. No la mencionó un año antes, durante una larga e íntima entrevista que dio a Marcela y Alberto Casals en 1967 (17), ni mostró dibujos durante el Primer Seminario Integral del Fenómeno OVNI, patrocinado por la Universidad John F. Kennedy y la Asociación Argentina de Psicosíntesis dirigida por el Dr. Juan A. Aleandri, que tuvo lugar entre fines de agosto y comienzos de septiembre de 1968. Pelón, uno de los conferencistas, se refirió a su abducción cuando le tocó hablar en el auditorio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (18). Allí también se presentó Axel Aberg Cobo, quien preparaba el libro «Kosmokratores, protectores del espacio», donde relata su encuentro de enero de 1968, en la playa brasileña de Torres, en Río Grande do Sul, con dos seres altos y transparentes del planeta Kreb, parecidos a los «hombres con chaqueta de cristal» y a los astronavegos que Pelón dibujaba desde 1960. La portada del libro Aberg Cobo fue ilustrada por Solari y su contenido profético-milenarista también recuerda a sus psicografías (19).

¿Por qué calló durante siete años? Por temor a lo que lo tomaran por embustero o loco, como solía estigmatizarlo su padre psiquiatra, explicó. «Ahora le digo que se viene la gran guerra atómica, pero la Argentina se salvará porque está protegida por los hábitos divinos» dijo Solari Parravicini al diario La Razón (3). Y añadió que sabía desde hace varios días del caso del matrimonio de Maipú «por un familiar mío que vive en Coronel Vidal». En un reportaje a la revista ASÍ (20), abundó: «La primera vez, si no lo di a conocer al periodismo, fue por el temor a que me tomaran por loco; pero ahora, luego del suceso del coche con la pareja argentina que venía a Buenos Aires y horas después apareció en México, me dio valor y a la vez rabia porque supe que luego hicieron algunos desmentidos y tengo entendido que los actores de este hecho fueron presionados a desdecirse de lo narrado».

¿Por qué no hay dibujos de su abducción? A lo mejor existieron y están perdidos. Quizá no le dio a su aventura la entidad que decidió darle después, cuando comenzó a dar entrevistas en el pico de la oleada plativolista de 1968. Por último, quizá la experiencia nunca tuvo lugar. En definitiva, nunca lo sabremos. Pero si no las dibujó, tratándose de un artista dedicado casi por entero a representar gráficamente experiencias espirituales y ufológicas, «parece una locura», como dice Knox.

LA ABDUCCIÓN DE SOLARI PARRAVICINI. POR OTTO BINDER

SALUDO VENUSINO. «Entonces, aparezco yo allí, no sé cómo, y me encuentro con otros dos seres iguales. Muy sonrientes, me saludaron poniéndome las manos en el hombro…». De la entrevista de Roque Escobar (foto) en Esquiú Color del 4 de agosto de 1968.
Sensacional Testimonio de Un Pintor Argentino. En ASÍ del 20/6/1968.

NOTAS Y REFERENCIAS

(1) En una nota habló de «cuatro años» antes de 1968. En La Razón del 1/09/1968, Solari Parravicini declaró expresamente que habían pasado «ocho años». Las dudas se disipan gracias a la obra a la que asistió Pelón, My Fair Lady, estrenada en Buenos Aires en 1961 y no volvió al Teatro El Nacional.

(2) La broma, que enseguida engrosó la cultura popular, consistía en preguntar: «¿Sabés cómo cogen (hacen el amor) los marcianos?», mientras quien pregunta apoya su mano sobre el hombro del interlocutor. Señalo la coincidencia, pero no hay forma de saber si ambos temas están relacionados.

(3) «Hay Otro Relato Increíble». La Razón, 10 de junio de 1968, p. 11.

(4) Agostinelli, Alejandro. Invasores: historias reales de extraterrestres en Argentina. Buenos Aires: Sudamericana (Random House), 2009. Capítulo «Entre la neblina».

(5) Escobar, Roque. «Yo Estuve en Un Plato Volador». Esquiú Color, 4 de agosto de 1968. Sin acceso al original, versión reproducida en Mitos del Milenio (2001) Fuera de línea. Disponible en Archive.org.

(6) Investigan un Extraño Episodio en Córdoba, Clarín, 16 de junio de 1968.

(7) «Our Space Age: Saucer Ride – 1». Danville (Virg.) Bee, 30 de diciembre de 1968, p. 22.

(8) «Our Space Age: Saucer Ride – 2». Danville (Virg.) Bee, 31 de diciembre de 1968, p. 14.

(9) «Our Space Age: Saucer Ride – 3». Danville (Virg.) Bee, 31 de diciembre de 1968, p. 14.

(10) «Our Space Age: Saucer Ride – 4». Paterson (N.J.) News, 2 de enero de 1969, p. 59.

(11) «Our Space Age: Saucer Ride – 5». Paterson (N.J.) News, 3 de enero de 1969, p. 31.

(12) «Our Space Age: Saucer Ride – 6». Paterson (N.J.) News, 4 de enero de 1969, p. 29.

(13) Suárez, Alejandro. Documentación personal facilitada al autor.

(14) Creighton, Gordon. «A New South American Wave». Flying Saucer Review, vol. 14, n.º 5 (septiembre-octubre de 1968).

(15) Center for UFO Studies. HUMCAT (Humanoid Catalogue). P. 30 Ficha: 68-22. Disponible en CUFOS.ORG (PDF).

(16) The Saucer That Time Forgot. «UFOs and Our Space Age by Otto Binder». Disponible en TSTTF.

(17) Casals, Marcela y Alberto. «Los dibujos proféticos de B. Solari Parravicini». Revista Conocimiento de la Nueva Era, año XXX, n.º 352, 353 y 354 (abril-mayo-junio de 1967).

(18) «Los Platos Voladores. Culminó el Debate a Nivel Universitario sobre los Ovnis». La Razón, 1 de septiembre de 1968. P. 7.

(19) Aberg Cobo, Axel. Kosmokratores, protectores del espacio. Buenos Aires: Kier, 29 de noviembre de 1968. Prólogo de Juan A. Aleandri.

(20) «Sensacional Testimonio de Un Pintor Argentino». ASÍ, año VI, n.º 267, 20 de junio de 1968.

AGRADECIMIENTOS: La documentación proporcionadas por los investigadores Jeff Knox y Alejandro Suárez fue invalorable para la redacción de este artículo.

LOS PROTAGONISTAS

BENJAMÍN SOLARI PARRAVICINI

Conocido por familiares y amigos como Pelón, Benjamín Solari Parravicini (1898-1974) fue pintor, escultor y figura de la bohemia porteña. Nació el 8 de agosto de 1898 en el seno de una familia aristocrática: hijo del psiquiatra Benjamín Tomás Solari y Romero, que llegó a ser diputado, y de Dolores Tomasa Parravicini, prima del actor Florencio Parravicini. Vivió en La Casona, una quinta de siete hectáreas en Vicente López construida por su bisabuelo, el Marqués Jacobo Parravicini. Fue el mayor de ocho hermanos. Soltero, sin hijos y algo misógino, solo se le conoció la constante compañía de su vecino y amigo, el también artista Generoso Ruiz de Indarraga. Católico conservador, buenazo y amigo de sus amigos, Pelón dirigió los salones de arte del Banco Municipal y de la Municipalidad de Buenos Aires. A los 17 años su abuela lo usó como médium. Una noche de 1936, cuando volvía del cine, relató que una mano lo tiró al suelo y oyó una voz: «Fe en la fe, esperanza en los designios, caridad en los sentimientos». La voz era de un Fray, al que llamó José de Aragón.

Las psicografías sobre el «Hombre Gris» de 1971 fueron invocadas por algunos seguidores de Javier Milei para insinuar que esta era la figura anunciada en las profecías de Pelón.

La Argentina tendrá su ‘revolución francesa’, en triunfo, puede ver sangre en las calles si no ve el instante del ‘Hombre Gris'».

Claro, los opositores al presidente argentino relacionan al presidente Milei con un muñeco grotesco: «La Argentina despedazada, partida en dos ideas, levantará un fantoche de nueva doctrina. La iglesia hará silencio. La oración vencerá» (1939).

A comienzos del siglo XXI, la popularidad de Solari Parravicini explotó con la psicografía de 1939 sobre el 11S:

La libertad de Norteamérica perderá su luz, su antorcha no alumbrará como ayer y el monumento será atacado dos veces».

En 1968, aseguró que ocho años antes había sido llevado a una nave venusiana tras tropezar con un hombre rubio de ojos claros. Las profecías de Solari Parravicini -circunstancia admitida hasta por sus partidarios- suelen ser develadas cuando los hechos han ocurrido, nunca antes. (Fuente).

OTTO BINDER

Nacido el 26 de agosto de 1911 en Bessemer, Míchigan, Otto Oscar Binder fue el menor de seis hijos de una familia de inmigrantes austríacos. Tras mudarse a Chicago en 1922, él y su hermano Earl empezaron a frecuentar los círculos de la ciencia ficción. Juntos adoptaron el seudónimo «Eando Binder» y vendieron su primer relato, The First Martian, a la revista Amazing Stories en 1930; la historia no se publicó hasta 1932, pero ese pequeño éxito anunció el despegue de su carrera. Earl desertó tras emplearse en una acería: Otto fue el único escritor detrás del seudónimo desde 1936.

En 1939, junto a otro hermano, Jack Binder, Otto entró en el mundo de los cómics. En la Fawcett Comics, su editor le encargó hacerse cargo del Capitán Marvel. Durante doce años, Binder escribió 986 de las 1.743 historias protagonizadas por el Capitán. En ese período fue creador y cocreador de un universo entero de personajes: la superheroína Mary Marvel, el villano Adán Negro, el gato antropomórfico Mr. Tawky Tawny y el malvado gusano alienígena Mr. Mind.

Pese a los avatares a menudo trágicos de su vida, Binder nunca se detuvo: se le atribuyen más de 4.400 historias de cómics bajo su propio nombre y más de 160 bajo el seudónimo Eando Binder.

Su versatilidad le permitió escribir con igual destreza relatos de terror, del Oeste, humorísticos y de superhéroes. En 1959, para DC Comics, cocreó Supergirl en Action Comics, Krypto el Superperro, Braniac, la Zona Fantasma, la ciudad botella de Kandor y Bizarro; también creó la ciudad natal de Superman, Smallville. En Timely Comics (la precursora de Marvel) cocreó a Captain Wonder, los Jóvenes Aliados, Tommy Tyme y la superheroína Miss América, además de escribir guiones para el Capitán América, la Antorcha Humana y Namor. En Quality Comics cocreó a Kid Eternity y escribió para Blackhawk, Doll Man y Uncle Sam.

Binder continuó escribiendo ciencia ficción, incluyendo la famosa serie del robot Adam Link, cuyo relato «I, Robot» apareció en Amazing Stories en enero de 1939, anticipándose en más de una década a la célebre colección de Isaac Asimov. También fue un prolífico divulgador científico, publicando más de 300 artículos de no ficción y libros sobre viajes espaciales, satélites y platos voladores. Fue editor de Space World y Jets and Rockets y autor de dos libros ufólógicos: Los platillos voladores nos observan (1967) y Lo que realmente sabemos sobre los platillos voladores (1968).

Falleció el 13 de octubre de 1974 en Chestertown, a los 63 años, y fue sepultado en el cementerio George Washington Memorial Park de Paramus, Nueva Jersey. Años después, la industria del cómic consagró su legado: ingresó al Salón de la Fama Jack Kirby (1999), al Salón de la Fama del Cómic Will Eisner (2004) y recibió el Premio Bill Finger a la Excelencia en la Escritura de Cómics (2010).

Otto Binder fue un actor clave de la Edad de Oro del cómic estadounidense, un visionario que combinó la ciencia ficción más audaz con un humor y una humanidad que todavía hoy brilla en las páginas de Superman, Supergirl y la Familia Marvel.

Existe una completa biografía sobre Binder, recomendada por Martin Kottmeyer.

CARL PFEUFER

Nació en México el 29 de septiembre de 1910 y se crió en Nueva York. Estudió en el Cooper Union y en la National Academy of Design. En los años treinta trabajó para The Brooklyn Daily Eagle y revistas lujosas, como Liberty. En 1935 creó la tira de ciencia ficción Don Dixon and the Hidden Empire, hasta 1942. Ese año reemplazó a Bill Everett como artista principal de Namor, el Sub-Mariner, en Timely Comics (precursora de Marvel), dibujándolo hasta 1946. Luego trabajó para Fawcett Comics y se encargó de dibujar la serie del vaquero Tom Mix en Master Comics (1948-1953). En los cincuenta y sesenta continuó con tiras como Our Faith, Thoughts y Our Space Age, además de ilustrar para Dell Comics y revistas como Reader’s Digest. En 1966-1967 trabajó para Harvey Comics, colaborando con Otto Binder en el personaje Super Green Beret. Falleció el 5 de mayo de 1980 en Texas, a los 69 años.

ENLACES EXTERNOS

Agostinelli, Alejandro. Vida del profeta que sigue Milei, Página/12, 15/04/2024. El perfil también fue reproducido por el blog DIVERSA.

Entrevista a A. Agostinelli: Benjamín Solari Parravicini: El último profeta. Con Joaquín Abenza en El último peldaño. 21/06/2025

RELACIONADAS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

× Suplemento Factor El Blog Descargar ahora