Una palestina en la Luna

Con la colaboración de Pablo Robledo

A lo mejor ya viste Hatufim (Homeland), Cuando los héroes vuelan, Fauda, Mossad 101 y ahora El espía (la vida de Eli Cohen) porque te gustan los thrillers de acción. Pero devoraste a niveles tóxicos series donde los gobiernos israelíes son, inevitablemente, los buenos de la película, o menos malos de lo que la Historia y las noticias los pintan. Bien, esa oferta no va a cambiar en la industria mainstream del entretenimiento. Pero en la web siempre existen alternativas, que será lo que facilitaremos en este post.

Bajo temas comunes como la pérdida, la pertenencia, el patrimonio cultural y la identidad nacional, la cineasta y artista palestina Larissa Sansour (1973) creó la trilogía de ciencia ficción A Space Exodus (2008), Nation State (2012) e In the Future, They Ate From the Finest Porcelain (2016). El conjunto explora la tormenta política del Medio Oriente, y cada película busca reafirmar la identidad palestina y denunciar la ocupación israelí, creando espacios imaginarios donde asentar a su comunidad. El sentido político de su búsqueda artística no pasó inadvertido. Un corto fue censurado por un patrocinador e hizo caer un premio en Francia. Lo mismo ocurrió con la última película de la trilogía, acusada de “antisemitismo”.

¿Alguna vez las grandes empresas de contenidos audiovisuales se permitirán emitir sagas heroicas protagonizadas por palestinos? Es más fácil escuchar el chiflido de un cerdo. Pero si llegara ese día, será hermoso imaginar a Larissa ahí, celebrándolo.

¿Y para cuándo un Netflix pro palestino?

“Un éxodo especial” (2008). Es la primera de la trilogía de ciencia ficción creada por Sansour, junto a Estado Nación (2012) y En el futuro ellos comen de la porcelana más fina (2016). Este es un fragmento.

La primera película de la saga de Larissa Sansour, “Un éxodo espacial” (2018), es una extravagante remake de “2001, Odisea en el espacio”, de Stanley Kubrick en el contexto político del Oriente Medio. La reconocible banda musical de la película filmada en 1968 iguala, por sus acordes arabescos, la visualidad surreal de la película de Sansour. Es un viaje fantasmagórico a través del universo que también refleja las preocupaciones temáticas de Kubrick por la evolución de la humanidad, el progreso y la tecnología. Sin embargo, Sansour plantea la idea del primer palestino en el espacio, y, en referencia al alunizaje de Neil Armstrong, reinterpreta aquel gesto histórico con la frase:

“Este es un pequeño paso para un palestino, pero un paso gigante para la humanidad”

La película ofrece una visión inocente y optimista del futuro palestino contrastándolo mordazmente con todos los elementos que hoy se están devorando la mera idea de la existencia de un Estado Palestino mínimamente viable. En “Un éxodo especial”, Sansour llega a la luna, pese a que su contacto con la capital de Palestina se corta. Este corte de cinco minutos está colmado de una producida imaginería visual. Los elementos arabescos, que abarcan desde el traje espacial hasta la banda sonora, se combinan con una escenografía galáctica de ensueño y efectos especiales precarios pero efectivos. Por su especial atención a los detalles, la película ayuda a crear el caso de un atrevido y mágico desplazamiento palestino.

“Un éxodo espacial” imagina la remoción final de sus raíces de la experiencia palestina y lleva la prédica política actual a su extremo extraterrestre logrando hacer aterrizar al primer palestino en la luna.

“Estado Nación” (2012), un viaje a través de una Palestina enfrascada en un solo edificio, expone -al mejor estilo Ballard- la actualidad de un pueblo castigado y hundido en el ostracismo.

“Estado Nación” da cuenta de un racconto siniestro de la totalidad de una población arrinconada a vivir en un inmenso rascacielos, donde cada ciudad palestina está confinada en un piso distinto. A lo largo de la película, vemos cómo Larissa se desplaza desde el acceso principal hasta el Mar Muerto o Gaza, subiendo por un ascensor en el mismo edificio, el nuevo hogar de los palestinos.

En 2011, un proyecto multimedia asociado al filme participó en el concurso anual de premios de Musée de l’Élysée y el patrocinador, Lacoste, la famosa marca del cocodrilo verde, excluyó su trabajo porque, adujo, “no era compatible con el tema del concurso («Alegría de vivir»)”, un eufemismo para censurarlo por ser “demasiado pro-palestino”. El organizador de la muestra consideró que el cuestionamiento de Lacoste era político y decidió cancelar el premio. 

LARISSA SANSOUR. Es una artista palestina que nació en Jerusalén Este en 1973. Estudió Bellas Artes en Copenhague, Londres y Nueva York. Se ha dedicado a la fotografía, al cine, a la escultura y las instalaciones. Entre otros trabajos creó Tank (2003), Bethlehem Bandolero (2005), Happy Days (2006), Cairo Taxilogue (2008), A Space Exodus (2008), The Novel of Novel and Novel (2009), Falafel Road (2010), Palestinauts (2010), Nation State (2012), In the Future, They Ate From the Finest Porcelain (2016), y Archaeology in Absentia (2016). Hoy vive y trabaja en Londres.

En el episodio final de la trilogía, “En el futuro, ellos comen de la porcelana más fina” (2016), una líder de una llamada “resistencia narrativa” libra una guerra arqueológica en un intento desesperado por asegurar el futuro de su pueblo.

En agosto de 2017, Gillian Merron, directora ejecutiva de la Junta de Diputados (la principal organización judía británica), acusó al centro Barbican de Londres (una de las mayores corporaciones artísticas europeas) de presentar “una película antisemita” que es “propaganda flagrante sobre el conflicto entre Israel y Palestina” disfrazada de ciencia ficción. Acto seguido, pidió eliminarla de la exposición Into the Unknown: A Journey Through Science Fiction. Sin perder el tiempo, la censora escribió una carta al director de finanzas del centro de arte: “Mientras que la sinopsis de la Barbican la presenta como una película de ciencia ficción sobre extraterrestres ficticios tecnológicamente avanzados que aterrizan para implantar una ‘falsa historia’”, escribe, “la película está filmada claramente en Israel, el diálogo está en árabe y pretende mostrar a los extraterrestres ‘sembrando la tierra con porcelana en un esfuerzo por crear la impresión ‘falsa’ de que tienen una conexión histórica con ella” (…) “Por lo tanto, no es muy difícil sugerir que la película es un medio para negar la conexión histórica judía con Israel y un ejercicio de deslegitimación. Acusar a los judíos de falsificar nuestra conexión con Israel huele a antisemitismo y es motivo de grave preocupación”.

En este contexto, la acusación de «antisemitismo» es un remanido clisé para obturar toda discusión o reflexión crítica. En su respuesta, los organizadores de la muestra establecieron que el corto había sido escogido por su visión poética y, si bien el lenguaje visual simbólico de la película habla de historia y tradición, no necesariamente se puede localizar en un período de tiempo distinto o cuantificable”.

“En el futuro, ellos comen de la porcelana más fina” (2016), apoyada por el Arts Council England y el Danish Arts Council, ya había sido exhibida en galerías y centros de arte en Nottingham, Bristol , Liverpool y Whitechapel Gallery en Londres antes de que la censuraran. Arriba, el trailer.

Sansour escribió: “Aunque nuestra película hace un esfuerzo por evitar referencias directas a Israel, en un intento deliberado de no limitar sus implicaciones a un contexto singular, el simbolismo de la película, su diálogo hablado en árabe palestino y su tema sin duda lo sitúan firmemente dentro de un marco israelí-palestino. Y sí, nos oponemos firmemente a la ocupación israelí, pero pensábamos y esperábamos haber superado los días en que las críticas a las políticas del Estado de Israel dieran lugar a acusaciones automáticas de antisemitismo. Sé que estos son tiempos delicados, pero esto debería darnos más razones para abstenernos de una retórica política simplista y distorsionadora”.

Palestinaut (Larissa Sansour, 2009).

Utilizando el lenguaje de la ciencia ficción y una gran producción, la trilogía de Sansour presenta una visión distópica de un Medio Oriente al borde del apocalipsis.

Un apocalipsis permanente sin tiempo ni lugar. Donde su destino o grande finale a duras penas consigue emerger en la imaginación de los artistas que reivindican su derecho a soñar, censurado, saboteado y negado desde hace décadas al pueblo palestino.

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El que prescribe

Alejandro Agostinelli, editor de este blog, es periodista desde 1982.

Fue redactor de las revistas Conozca Más, MisteriosEnciclopedia Popular Magazine Gente, y de los diarios La prensaPágina/12. Fue uno de los impulsores de la Fundación CAIRP y escribió y asesoró a la revista El Ojo Escéptico. También fue productor de televisión en Canal 9 y América TV. Fue secretario de redacción de las revistas de divulgación científica Descubrir NEO y fue editor de una docena de colecciones de infomagazines para la revista Noticias y otras de Editorial Perfil. Últimamente ha colaborado en las revistas Pensar, publicada por el Center For Inquiry Argentina (CFI / Argentina), El Escéptico y Newsweek.

Fue creador del sitio Dios! (2002-2004) y del blog Magia crítica. Crónicas y meditaciones en la sociedad de las creencias ilimitadas (2009-2010). Es autor de Invasores. Historias reales de extraterrestres en la Argentina (Random House, 2009).

Asesoró a Incoming, el noticiero de Canal Infinito (2009-2011) y escribió la columna Ciencia Bruja en Yahoo! Argentina y Yahoo! español (2010-2012). Asesoró a las productoras SnapTv y Nippur Media en la producción de documentales históricos y científicos para NatGeo (2011-2013).

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