Energizante cultural que no subestima las autodefensas naturales del cerebro
Notre Dame: otra profecía fracasó
Alejandro Agostinelli
El anticlericalísmo a la marchanta que celebra la destrucción de la Catedral de Notre Dame se da de la mano con los saqueadores de likes que le inventan cuartetas a Nostradamus para llamar la atención. El caso del sociólogo que visitaba una vez por semana la iglesia para un estudio sobre la fe mariana en América Latina.
“La única iglesia que ilumina es la iglesia que arde”. ¿Quién puede, de buena fe, disfrutar del colapso de un emprendimiento humano? Enamorados de la destrucción, sépanlo: la catástrofe no fue total. El fuego fue controlado. ¿Quiénes celebraron el incendio? Los que confunden la compleja riqueza del patrimonio cultural con el poder discrecional (y cada vez más residual) de la Iglesia. No hubo muertos ni heridos. El tesoro concreto, pero también el histórico y social de Notre Dame —los legados culturales son construcciones colectivas— fue rescatado. El cuerpo de bomberos de París, un ejército de 400 trabajadores, combatió el fuego y triunfó. ¿Qué responder a ese anticlericalismo a la marchanta? ¿Qué decir del coro hipócrita que lloriqueó porque «vio arder la identidad de Occidente”, como escribió algún salame que funge de editorialista?
Una investigación interrumpida por el fuegoHugo José Suarez, doctor en Sociología por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, estaba en París realizando una investigación sobre guadalupanos en París cuando se desató el incendio. Desde enero de 2019, Suárez visitó diariamente la Catedral de Notre Dame para observar el comportamiento de los asistentes. “Contaba el número de veladoras en cada capilla, me detenía en la manera cómo reaccionaban los latinoamericanos, los asiáticos, los europeos, etc. Ayer no fui -aunque tenía planeado hacerlo- porque tenía que escribir otro texto en la Biblioteca Nacional de Francia. Hoy es imposible hacerlo. Cierto: acabó mi trabajo de campo. Una querida amiga historiadora me dijo: bienvenido al gremio. Mi «terreno» ya es historia. Me quedo con un archivo enorme de fotos, filmaciones, registros sonoros de una catedral que ya no existe o que será radicalmente transformada”, escribió. Suárez, que ahora siente la responsabilidad de escribir un libro sobre el tema, dejó en su muro en Facebook una nota “para no olvidar” sobre Notre Dame y los latinoamericanos: “La Capilla de Guadalupe tiene -tenía- cuatro imágenes latinoamericanas: La Virgen de Guadalupe (México), la Virgen de Coromoto (Venezuela), El Señor de los Milagros (Perú) y la Nuestra Señora del Valle (Argentina)”. La imagen argentina había sido instalada el mes pasado. (Hace una semana, Hugo tomó esta foto del interior de la Catedral.) POSTCRIPTUM (2024): El autor ha subido a la red el libro donde reúne estas historias
Las gárgolas no despertaron de su sueño ni éste se volvió pesadilla; fue, apenas, una interrupción. El incendio fue espectacular, sí. Pero limitado. Las gárgolas por ahora no saltarán de las cornisas de la catedral para arrasar con la incredulidad de los impíos. Ninguna profecía de Nostradamus se ha cumplido. Un equipo de restauración reconstruirá el edificio, incluyendo los monstruos alados.
Notre Dame sobrevivirá.
Los verdaderos problemas siguen siendo otros.
Como los monstruos, aunque reconocerlos dé cierto trabajo.