Cine como radioteatro

guerra mundos
La película, filmada en 1956, es una fallida recreación de la transmisión radial de Guerra de los Mundos (1938).

“La noche que América se estremeció” (Tom Donovan, 1956) es un documento excepcional sobre el programa radiofónico basado en “Guerra de los Mundos”, el libro de Herbert George Wells, por parte de Orson Welles la Noche de Brujas de Octubre de 1938. Sin embargo esta película, parte de la serie «Westinghouse Studio One», es, al mismo tiempo, un gran ejemplo de lo que no debería hacer un cineasta que pretende recrear un evento: inspirarse, casi al pie de la letra, en lo que dicen los diarios, o una reseña literaria o un ensayo sociológico, en vez de desarrollar una historia valiosa para el espectador .

UntitledEl resultado es más aburrido que chupar un clavo: un falso documental dramatizado que intenta reflejar escrupulosamente un programa radial.

Pese a pretenderse “literal”, ni siquiera los sucesos se dieron como la película los cuenta: la transmisión radial no causó el alboroto que pretendieron los medios cuando, al otro día, escribieron sobre la noche del 30 de octubre de 1938.

Untitled 3Ciertamente, el «gran pánico marciano» tuvo una dimensión mucho menor de la que nos quisieron hacer creer autores como Hadley Cantril, psicólogo de la Universidad de Princeton, en su estudio pionero sobre la psicología de masas, «La invasión desde Marte» (1942).

Untitledv 2De todos modos el filme es interesante por la época en que fue realizado, porque podemos ver a unos principiantes James Coburn y Warren Beaty y porque, entre otras rarezas, Orson Welles está absolutamente ausente en los créditos. (Si algún cinéfilo sabe por qué, estaremos encantados de que nos desasne.)

La narración subtitulada de la radiotransmisión original de Welles de «Guerra de los Mundos» se puede escuchar y leer aquí.

Gracias Carlos Dominguez y Enrique Márquez por los enlaces.

1 comment

  1. Tengo esa película sobre la famosa transmisión de «La Guerra de los Mundos», por Orson Welles, y a mí también me llamó poderosamente la atención que no se mencionase a Welles en absoluto, refiréndose al «Director» y nada más en la película, y por cierto, tampoco el inefable «Genio» figuraba en los créditos. Tal vez porque estaba proscrito por entonces, o porque no colabroró con la realización de aquel programa. ¿Quién sabe?…

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