MIB: Cuatro historias reales en América Latina
En el folklore ufológico latinoamericano no abundan historias protagonizadas por Hombres de Negro. Tres de ellas, especialmente notables, sucedieron a fines de 1960. Y una cuarta, que queda de postre, sucedió en 1982, cuando el dibujante argentino Néstor Puchetti viajó de Barcelona a París para entregarle a Steven Spielberg un mensaje gráfico dedicado a los MIB.
1. DETECTADOS POR EL “EFECTO EM”
El 3 de mayo de 1975, el aviador Carlos Antonio de los Santos Montiel vio desde la cabina de una Piper PA-24, tres objetos circulares de color gris que prácticamente, según dijo, tomaron control de la avioneta que piloteaba sobre los cielos de México. Entre los interesados por el caso estuvieron tres hombres. Uno de ellos tenía un curioso lunar triangular en la frente. Prometieron regresar.
También entrevistó a De los Santos y familia un ufólogo principiante impregnado hasta la médula en la mitología ufológica. Como sea, convenció al piloto y a su madre que aquellos hombres bien podían ser MIB, que iban de a tres y hacían muchas preguntas. El joven pidió permiso para espiarlos el día que regresaran y apuntarles con una radio para comprobar si generaban interferencias electromagnéticas “a fin de identificarlos”. El día señalado, cuando apuntó con la portatil, ésta comenzó a emitir estática. Años después, cuando Joseph Allen Hynek entrevistó al piloto, éste relató aquella apasionante historia de MIBs. y añadió que los MIBs lo volvieron a interceptar, esta vez para impedir una segunda entrevista con Hynek.
El enigma hubiera seguido intacto si no fuera porque aquel joven ufólogo que creía en los MIB se convirtió en escéptico. El ingeniero Luis Ruiz Noguez, actual editor del blog Marcianitos verdes, confiesa haber sido el responsable de esa “contaminación”. Al tiempo supo que los misteriosos visitantes eran unos ufólogos norteamericanos de la revista Official UFO y Gustavo Quezada, de la Asociación Mexicana Pro Estudio Civilizaciones Extraterrestres. “El ufólogo Antonio Escobedo Cordero era el portador de ese lunar tan peculiar”, recuerda Noguez. Y agrega: “¿Qué sentido tenía que los MIBs le dijeran a Carlos que no podía volver a hablar con Hynek si él ya había contado todo? Hynek iba con un cámara. ¿Le dio un “pánico escénico” o no quiso mentir ante miles de televidentes?”.
2. DOS MIBs OYEN UNA CHARLA DE OVNIS EN BAHÍA
A fines de los 60, en Bahía Blanca estaba activo el legendario grupo CORBE (Comisión Rastreadora de Bases Extraterrestres). Formaban parte del grupo una docena de jóvenes dirigidos por Rene Baravalle, Horacio Alaimo y Daniel Dimieri. Durante una charla en la Biblioteca Rivadavia, Baravalle le susurra a Dimieri: “En la sala hay un par de personajes extraños, parecen hombres de negro”. Dimieri reaccionó con escepticismo.
- Bara, dejate de joder…
- ¡No, boludo, es cierto, me lo dijeron los chicos que acomodaban a la gente!
Según Dimieri, en el salón había unas 200 personas: “Yo estaba detrás del escenario y no pude verlos. Al final de un intenso debate, René me avisa que estos tipos se preparaban para irse. ‘¡Dale, vamos a seguirlos!’, me dice”.
Dimieri, Baravalle y otro integrante del CORBE salieron a dar caza a los supuestos MIB. “Llegamos al umbral del salón y uno de los chicos dice: ‘¡Allá van!’. Salieron por Avenida Colón y corrieron 50 metros hasta la calle Drago. Allí Dimieri los vio. “Eran dos personas que tenían casi la misma estatura y un gabán, pero lógicamente era invierno. Cerca de la medianoche, las prendas parecían oscuras. Estos tipos casi llegaban a la esquina para doblar por Drago, corrimos y bueno… ¿Qué querés que te diga? Sólo había un par de autos estacionados, no había nadie en la cuadra…”
La misteriosa desaparición de los hombres disparó las fantasías del grupo. Dimieri buscó una explicación (que había alguien esperándolos, que entraron en una casa, etc.). Pero su conclusión fue, ante todo, una pregunta. “Si eran Hombres de Negro ¿para qué se iban a molestar en concurrir a una simple charla sobre ovnis? Iban a ver las mismas fotos, los mismos casos, las mismas historias de siempre. ¿Nuestra conferencia valía el riesgo a que fueran descubiertos?”.
La anécdota refleja otro aspecto del folklore MIB. Sus presuntas visitas realzan la importancia de los visitados. “René y el otro compañero estaban empecinados, no había manera de sacarles de la cabeza de que fueron auténticos MIB. Pero en esa época estábamos continuamente hablando de lo mismo que terminábamos sugestionados”.
El CORBE fue un grupo ufológico insignia de los ‘70. Daban dos charlas mensuales, muchas veces traían “investigadores invitados”, los sábados recibían al público en su local de Galerías Galehot, Bahía Blanca, y en la semana iban en grupos de dos o tres a entrevistar a posibles testigos de platos voladores. Sus integrantes dieron notas a medios gráficos, contestaron reportajes y nunca fueron conscientes de que eran un anticipo de otros varios grupos ufológicos por venir.
3. UN EXTRATERRESTRE LLAMADO PÉREZ
En la Argentina, un tema que se superpone en el anecdotario de los MIB es UMMO, nombre del planeta originario de unos supuestos E.T. infiltrados en la Tierra. El protagonista de este caso, Luis Anglada Font, fue un piloto militar catalán radicado en la Argentina autor de un libro clásico sobre el tema, La realidad de los OVNI a través de los siglos (Kier, 1979). Su búsqueda dio un vuelco en 1970, cuando recibió una carta con membrete de la editorial de una persona que lo citó en la Estación del Ferrocarril Mitre, en Retiro. El escritor fue acompañado por su hija Montserrat, quien recordó la escena diez años después ante los ufólogos Martha B. González y Adalberto Ujvari. El señor dijo llamarse Juan López, o Juan Pérez, y manifestó su interés en conocerlo para felicitarlo y saber de dónde había sacado los datos para escribir su libro.
El día del encuentro, el tal Pérez (o López) se acercó al escritor y su hija como si los conociera: “¿Sr. Anglada?”, dijo. “Yo soy el Sr. Pérez, de la editorial”. En un bar de la estación empezó a preguntarle cómo surgió su interés por los ovnis. De pronto dijo: “¿Usted no tiene miedo a ocuparse de esto? Es un tema muy comprometedor, ¿no teme a que tomen represalias contra usted?’”. Anglada Font retrucó: “¿Represalias de quién? No hago mal a nadie, no digo ninguna mentira, sólo estoy indagando el tema y quiero transmitir lo que sé a los demás”. Pérez contestó: “Sí, sí, pero mire: yo le aconsejaría que no siga. Tiene familia; esposa, una hija, a su madre…”. Según Montserrat el hombre tenía entre 45 y 50 años, llevaba puesto un traje negro y era tan flaco que parecía un cadáver. Era bajito y usaba unas gafas oscuras a modo de visera que nunca se quitó. No fumaba, sólo tomó un vaso con agua y, para alivio general, tenía acento argentino.
¿Por qué lo creyeron un MIB o cosa parecida? Antes de entrar en la confitería, sigue Montserrat, bajó a la calle (es de suponer que en forma imprudente) y un coche casi se lo lleva puesto. “Dio un salto terrible, como si hubiese tenido un ojo atrás. Mi padre le iba a decir: ‘¡Cuidado!’ porque ya tenía el taxi encima. Hizo ¡pim! Y pegó un saltito así, como un conejito”.
En editorial Kier nadie conocía al tal Pérez. Al tiempo, Anglada Font sufrió un ACV. Antes de internarlo, reía como en una crisis epiléptica y repetía: “¡Aioumma, aioumma!”. Cómo nunca recibieron una explicación médica sobre su enfermedad, algunos la relacionaron con la “advertencia” del presunto extraterrestre. José Luis Jordán Peña, a la sazón creador del imaginario Ummo, ha dicho que decidió confesar su autoría del fraude cuando supo del “quejido ummita” de Anglada Font.
El vínculo MIB-Ummo reaparece en el libro Los verdaderos Hombres de Negro (1997), por Fabio Zerpa, quien copia y pega un vieja carta atribuida a Ummo donde “los ummitas” se burlan de las hipótesis sobre la identidad de los ummitas. Zerpa cuenta varias anécdotas protagonizadas por él mismo donde la sospecha sin fundamento, las inferencias basadas en excesos de suspicacia y la lisa y llana paranoia explican, sin necesidad de grandes esfuerzos, el flácido origen de cada historia.
4. UN ARGENTINO CON SPIELBERG
A fines de los setenta, un joven artista argentino que dibujaba para el estudio de animación Hanna Barbera, Nestor Puchetti, creó una historieta inspirada en los MIB. “Estos seres eran interpretados por grandes directores, Francis Ford Coppola y George Lucas, entre otros. Llevaban puestos los clásicos trajes de Hombres de Negro y secuestraban a Steven Spielberg”, evoca Puchetti, treinta años después. La novela gráfica, con bellísimas ilustraciones, quedó inédita.
Cuando en 1997 el director de Encuentros Cercanos produjo el primer episodio del film de la saga Men In Black, quien esto escribe enseguida pensó en el “efecto Puchetti”. Pero el historietista argentino se niega a sospechar cualquier posibilidad de plagio: la saga M.I.B. es una adaptación del comic homónimo de Lowell Cunningham (1990). “El argumento de MIB es insuperable”, dice Puchetti, “nada que ver con mi historieta. Es un tema absurdo y cautivante, nunca me lo creí. Pero Spielberg le encontró una veta humorística fabulosa”. En 1982, el artista argentino viajó a la avant premiere de otra de sus películas, invitado por el director. Puchetti, que estaba en Barcelona, cruzó a Cannes a conocer a su ídolo, ver esa rara peli nueva, entregarle en mano el original (¡y única copia!) de aquel comic y pedirle por favor a Harrison Ford, que pasaba por ahí, que le tomase una fotografía. Puchetti también recuerda su fascinación por el nuevo film. La película se llamaba E.T. The Extra-Terrestrial.
Nota: Agradezco a José Juan Montejo la transcripción de la entrevista de González y Ujvari a Montse Anglada.
Para conocer los orígenes del mito de los Hombres de negro Más historias reales de HdN en Ciencia Bruja.
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SOBRE LOS HOMBRES DE NEGRO Deben saber que los denominados “hombres de negro” (MIB) son agentes de servicios de inteligencia, quienes desarrollan acciones cuyo fin es mantener ocultos todos aquellos conocimientos calificados como “SENSIBLES” por el Establishment (NOTA: El Establishment es la estructura de poder que desde las sombras gobierna el mundo). Y deben saber que para el Establishment es SENSIBLE, todo CONOCIMIENTO VERDADERO, que pudiera comprometer la vigencia y la continuidad de su poderío basado sobre la mentira y el engaño…
Así el Establishment oculta que: ES FACTIBLE RECREAR AQUÍ Y AHORA: UN MUNDO COMO DIOS MANDA.
EDUCACIÓN Y GOBIERNO EN EL NUEVO PARADIGMA: La ciencia Lógica se aplicará en la educación, y a través del ejercicio del razonamiento lógico deductivo, los niños y jóvenes accederán a los conocimientos verdaderos. Y la Cibernética será aplicada en toda gestión ejecutiva, especialmente en la gestión de gobierno, a fin que el sistema ambiental, económico y social de la nación se desarrolle y evolucione progresivamente hacia estados de MAYOR ORDEN o MAYOR BIEN COMÚN.
LA ENERGÍA LIBRE EN EL NUEVO PARADIGMA: Serán aplicaciones de la ENERGÍA LIBRE:
• La generación de energía eléctrica mediante dispositivos accionados por imanes permanentes.
• El transporte en todos los ámbitos (terrestre, marino, aéreo y espacial), mediante ingenios basados sobre el principio de funcionamiento de los platos voladores. (NOTA: Soy el titular de la solicitud de patente de invención del objeto título: “Aparato electromagnético para transporte de masas”, gestionada bajo el expediente 321.292 registrado en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial de Argentina, el 02 diciembre 1991. Hace tiempo se conoce cómo funcionan los “platos voladores”, lo cual se oculta para mantener a la Humanidad ocupada en guerras y negocios de la corrupción… VEAN EN EL LINK QUE SIGUE EL AUTO QUE FABRICARON EN CHINA http://www.flixxy.com/volkswagen-levitating-car.htm
“Nada hay más poderoso en la sociedad, que una idea a la que le ha llegado su tiempo” (Víctor Hugo. 1802-1885).
“… Los cielos a la tierra marcan la hora justa (de las cosas) que retrasar no puede ni adelantar la Humanidad” (Rudyard Kipling: 1865-1936. “El ojo de Alá”)
“¿Hasta cuándo, oh ingenuos, amaréis la ingenuidad? ¿Hasta cuándo los burladores desearán el burlarse, y hasta cuándo los hombres aborrecerán el conocimiento?” (Antiguo Testamento; Proverbios 1-20, 21, 22)
Muy interesante nota. No tenía mucha data sobre el accionar de los supuestos MIB en nuestros pagos.
Claro que que sujetos extraños vestidos de negro bien pueden ser:
1. Agentes de la CIA; 2. Agentes de la SIE (ex SIDE); 3. Masones; 4. Noteros de CQC; 5. Alguno de los Blues Brothers; 6. Fanáticos de los Blues Brothers; 7. Emos con corbata; 8. Darkies con corbata.
Todo esto, aparte de los MIB.
Las opciones 1 y 2 se me antojan más peligrosas que Will Smith y Tommy Lee Jones. La opción 4 es más hinchabolas… En fin.
Me mató la foto del comienzo, esa cámara ahi enfocando jaja…, buen articulo, sobre todo porque rescataste mucho de Bahia Blanca, que a principios de los setenta vivía un frenesi de organizaciones que estudiaban ovni…, que linda movida, lastima que fue todo en vano o quizas no tanto, despues de todo quedaron recuerdos muy buenos para todos los que participaron entonces de esas investigaciones…
“Llegamos al umbral del salón y uno de los chicos dice: ‘¡Allá van!’. Salieron por Avenida Colón y corrieron 50 metros hasta la calle Drago. Allí Dimieri los vio. “Eran dos personas que tenían casi la misma estatura y un gabán, pero lógicamente era invierno. Cerca de la medianoche, las prendas parecían oscuras. Estos tipos casi llegaban a la esquina para doblar por Drago, corrimos y bueno… ¿Qué querés que te diga? Sólo había un par de autos estacionados, no había nadie en la cuadra…”
Bueno depende…, si caminaron por Colon esos presuntos hombres de Negro y doblaron a la izquierda por Drago, entonces pudieron meterse en algun edificio de esos con muchas entradas a oficinas pero si doblaron a la derecha, no se.., a menos que se metieran en el Club Argentino, no veo como pudieron “desaparecer” tan rapido a menos claro, que los chicos corrieran un rato despues de verlos irse…nunca sabremos.
@Marc Pesaresi Entiendo las dudas, admito que no hice una reconstrucción de los hechos -que hubiese sido lo ideal- sino que transcribí los recuerdos de Daniel Dimieri, quien tuvo la generosidad de contarme aquella anécdota con lujo de detalles justo a tiempo, ya que después de nuestro encuentro epistolar ya no tuvo tiempo o interés de volver sobre el tema.
Por fin, este artículo cayó bajo el escrutino escéptico de un bahiense que supo ser ufólogo!!! Me siento afortunado por ello y agradezco tu precisión.