La «Esfera de la Fortuna» de Buga, o crónica de una estafa alienígena anunciada

Este análisis desmantela punto por punto la narrativa extraterrestre con que Jaime Maussan y David Vélez adornaron la hoy célebre Esfera de Buga, exponiéndola como una elaborada artesanía con fines de explotación comercial y mediática.

Lejos de ser tecnología alienígena, la investigación revela que la esfera metálica es, en realidad, una pieza de aluminio fundido con rastros evidentes de tornería y soldadura, probablemente fabricada por la empresa colombiana Germany Company para promover un «detector de tesoros» menos confiable de lo que parece.

Por Maury González

Todas las versiones conocidas sobre la ya célebre Esfera de Buga son, en el mejor de los casos, rigurosamente sospechosas.

El caso, que explotó en marzo de 2025 en Buga, Colombia, está colmado de protagonistas convenientemente anónimos, y, lo que es peor, carece de cualquier cadena de custodia que permita confirmar el itinerario del objeto que atrae todas las miradas.

La esfera metálica —un objeto hueco de unos 50 cm, que empezó pesando 2 kg pero que en realidad pesaba 10 kg— recubierta de misteriosos grabados geométricos, algunos de los cuales insinúan algo parecido a un idioma desconocido, fue presentada por el empresario y artista colombiano David Vélez, conocido como El Potro y socio de la Germany Company, quien afirmó haberse negado a entregar la esfera al Gobierno que supuestamente la reclamaba, tras lo cual decidió cederla «con fines de investigación» al, ejem, periodista mexicano Jaime Maussan. Vélez subió en el canal de la empresa el video con el sello de GC y mostró a personal de la empresa utilizando sus equipos para “estudiar el caso”. En una benévola entrevista que le hizo el podcaster Nacho Rojo, Vélez se lamentó de haber recibido burlas y ataques de todo el mundo, presentándose ahora como «víctima» de un asunto que se le escapó de las manos.

El destinatario de la esfera, Maussan, es una personalidad que, como es notorio, no se dedica a la investigación sino a la promoción de pretendidas maravillas extraterrestres con fines de entretenimiento —una suerte de Phineas T. Barnum del siglo XXI.

El mismo año que lanzaba su propio canal, Maussan orquestó un espectáculo de misterio. Al igual que en su famoso show con las falsas momias tridáctilas de Nazca, elevó la esfera a la categoría de «evidencia tecnológica no humana» exhibiendo sus elementos decorativos y deslizando declamaciones inquietantes, pero sin el más mínimo sustento, de sus “asesores científicos”, entre ellos personal que muestra el emblema de la Universidad Nacional de México.

CÓMPLICES NECESARIOS. Dos ingenieros amigotes de Jaime Maussan, Ávila y Garrido, fueron entusiastas apologistas del fiasco publicitario originado en Buga, Colombia.

El supuesto caso de la Esfera de Buga es tan endeble como fascinante. Se afirma que un grupo de testigos anónimos filmó el 2 de marzo de 2025 un objeto en el aire que, tras impactar un cable, cayó a tierra, pese a que nadie informó haberlo visto aterrizar. Acto seguido, el tal Vélez, empresario dedicado a la “búsqueda de tesoros”, afirmó que un también anónimo primo hermano suyo, a quien llama José, recuperó la esfera, alegando que contenía 16 microesferas internas y poseía propiedades térmicas imposibles («evapora agua en frío»).Para redondear el drama, mencionó que por su cercanía al artefacto José habría sufrido efectos físicos como náuseas, vómitos y pérdida de huellas dactilares, un anecdotario tan crudo como difícil de verificar.

Como es tradicional, las presentaciones de Maussan en torno al objeto, como toda “petición de principios”, no estuvieron acompañadas por informes científicos formales que corroborasen la presencia de tecnologías avanzadas. Lo que sí ocurrió fue una implacable disección por parte de analistas escépticos, que desmantelaron el débil andamiaje de argumentaciones que sostienen el montaje.

CEREMONIA DE LA CONFUSIÓN. Hay en Colombia un David Vélez megamillonario CEO de Nubank, y otro Vélez que, si bien socio de una pequeña empresa, lucha por la supervivencia.

En suma, el film de la esfera solo está conectado con el objeto por el relato de sus promotores (empezando por Vélez) y la “investigación” posterior es realizada por el círculo de amigos de Maussan, quienes lucen precarios o nulos conocimientos científicos. Pero, más allá de estos “detalles”, existe una cantidad de elementos observables en los videos susceptibles de corroboración.

Así, los supuestos «microcircuitos» o «fibra óptica» fueron identificados como simples burbujas de resina epoxi cristal lijadas para crear un efecto de espejo cóncavo . Además, la «esfera voladora» capturada en vídeo es desacreditada como un objeto boyante (piñata de látex o globo) arrastrado por un vehículo, aprovechando la geografía del lugar, sugiriendo un armado escénico.

En resumidas cuentas, la esfera de Buga es un artilugio manufacturado, probablemente destinado a promocionar el detector de tesoros de la Germany Company y/o para alimentar el circo mediático-ufológico de Maussan, que cada tanto necesita renovar su repertorio.

CAPITULO 1. FIBRA OPTICA VS BURBUJAS DE RESINA EPOXI

Hay dos esferas de Buga, una es la del video montaje y la otra, la artesanía metálica construida a los efectos del “análisis” y exhibición.

Por una vez, empiezo esta historia por el final a fin de desacreditar la llamada “tecnología” que, según supuestos expertos, es parte de esta esfera metálica. Esta presunta tecnología, presentada como “fibra óptica a niveles microscópicos” (sic), fue hallada en los orificios que vemos en el cinturón de la esfera.

Estos orificios fueron rellenados con un compuesto cristalino que luego fue lijado y rebajado al mismo nivel del contorno metálico de aluminio de la esfera. Después de ver las imágenes difundidas sobre la llamada fibra óptica, sospeché que se trataba de simples burbujas que reflejaban los 8 leds del microscopio electrónico utilizado.

El compuesto cristalino más común y fácil de utilizar –y que, además, yo mismo he usado con anterioridad– es la resina epoxi, en especial la resina cristal, que es la más frecuentemente utilizada en artesanías. Busqué algunos documentos sobre las burbujas en la resina y me encontré con la siguiente imagen:

En la imagen del documento, que hablaba de las modificaciones químicas del compuesto de resina para evitar burbujas, habían utilizado el mismo microscopio de 8 leds. Así, no tuve dudas de que las presuntas “fibras ópticas” no eran más que burbujas en la resina epoxi.

Las burbujas de resina epoxi se generan al mezclar el catalizador con la resina, en este caso usado para tapar los agujeros del cinturón de la esfera.

Es evidente que el compuesto tendría que tener una consistencia más sólida que líquida. Las burbujas tienden a desaparecer cuando la mezcla persiste en su forma líquida.

Obtuve el microscopio de 8 leds y la resina epoxi cristal con sus dos compuestos para hacer unas muestras. Agité la resina para generar varias burbujas hasta el punto donde empezaba a solidificarse para asegurarme de que esas burbujas quedarían en la superficie de la muestra.

LA DEMOSTRACIÓN. A la izquierda, muestras de la esfera de Buga; a la derecha, las muestras analizadas en vivo en el programa.

HUMAN ETHERIC. Aquí, Maury González expuso por primera vez sus descubrimientos en torno a los materiales usados para crear la ilusión.

La primera muestra no funcionó, solo veía burbujas brillantes suspendidas. Entendí que me faltaba un ingrediente… “LA LIJA”.

En el documento sobre las burbujas de resina epoxi, las muestras de las burbujas fueron cortadas o fileteadas. Este efecto solo se consigue decapando las paredes de las burbujas. El procedimiento de lijar la muestra remueve las capas superiores y transforma a las burbujas en unos pequeños cráteres brillantes que crean el efecto de un espejo cóncavo.

BURBUJAS DE RESINA. Imagen de la muestra real.

2. ESFERA VOLADORA VS PIÑATA DE LATEX

Cuando observamos un video tendemos a solo usar un sentido y nos olvidamos lo que puede ser más importante: el audio. En todos los videos de la esfera de Buga escuchamos el sonido del motor de una moto circulando y su bocina. Además, todos los paisajes en los videos son aledaños a pendientes, zona geográfica perfecta para que el vehículo no aparezca en las grabaciones. Lo único que le podría dar esa velocidad a la esfera sería algún tipo de vehículo. Por lo tanto, deduje que la esfera se trataba de un objeto boyante inflado, siendo arrastrado por este vehículo en una calle por debajo del nivel de la perspectiva del testigo.

LA ESFERA DE KEEN. Ejemplo gráfico de la técnica utilizada.

Las piñatas de látex se pueden comprar en línea; vienen de color plateado igual al que vemos en el video de la esfera de Buga. Solo hay que inflarla con helio y atarla con una tanza transparente para reproducir el efecto, utilizar un poco de zoom del teléfono que siempre aplica una mejora artificial a la imagen. En nuestro caso, la atamos a antena del auto para arrastrarla en el partido de Carlos Keen. Así, obtuvimos nuestra propia esfera, la Esfera de Keen.

3. ESFERA EXTRATERRESTRE VS ESFERA ARTESANAL

Claramente, la esfera de Buga fue construida a base de dos tapas hechas por aluminio fundido en molde de arena, que después fue trabajada utilizando un torno para darle el ajuste final. Podemos ver los rastros de fundición en los poros sobre toda la superficie de la esfera.

RASTROS DE FUNDICIÓN. Los poros esparcidos en toda la superficie son evidencia de fundición de aluminio en molde de arena.

HECHOS A PULSO. Los dibujos evidentemente están remarcados a mano. Es muy probable que hayan sido confeccionados en el relieve del molde de arena, ya que la textura pareciera ser una superficie áspera sin pulir, llena de poros, como el resto de la esfera. 

SOLDADURA. También es evidente la presencia de la soldadura desnivelada de las dos tapas en el centro y alrededor del cinturón.

TORNERÍA. Esta marca central en la imagen del chip probablemente es rastro de la manipulación del torno, junto a perforaciones rellenas de cobre.

El chip es solo una imagen. A diferencia de los dibujos remarcados a mano, el chip es una grabación láser en la superficie del metal, acaso la única área de la esfera donde podría ser realizada, ya que los ángulos son poco pronunciados.

GRABADOR LÁSER. En el taller de Germany Company

En mi opinión, los artífices de la esfera de Buga dejaron su firma, sus iniciales ocultas en el centro del chip de la esfera. Basta observar detenidamente para observar una G y una C entrelazadas en un formato cuadrado. G y C son las iniciales de Germay Company.

LOGO. Aquí podemos ver una G y C en formato cuadrado entrelazado.

Germany Company, casi con absoluta seguridad los corajudos artífices de esta esfera, utilizan tanto el torno como el grabador láser en sus desarrollos. Basta ver los videos de su taller en su canal de YouTube.

MEDIA ESFERA. Creada con tornería (ejemplo ilustrativo). 

¿QUÉ TIENE LA ESFERA ADENTRO? Las imágenes de rayos X difundidas dejan ver todas las perforaciones, tanto las de la parte superior en la imagen del chip como las que rodean al cinturón. Se puede ver la soldadura o unión de la misma formando un ecuador. La esfera es completamente hueca, no hay nada dentro de ella.

CONCLUSIONES

Germany Company fabrica unos detectores de tesoros llamados Faraón P3000 que han estado ofreciendo en su canal de Youtube desde hace años. ¿Qué mejor tesoro que una esfera extraterrestre para promocionarlos?

DETECTOR FARAON P3000. Aquí, utilizado durante la «investigación» de la esfera de Buga.

CANAL Germany Company. Algunos videos representativos.

Además, en su canal de YouTube podemos encontrar viejos videos que muestran encuentros con fantasmas, aplicaciones relacionadas con la radiestesia y otros dispositivos “extraterrestres”.

DRONES IMPLICADOS. Este es un video relevante sobre la esfera de Buga en la ciudad de Yumbo. En el minuto 1:10 se puede escuchar la evolución de un drone, por lo tanto, la esfera de Yumbo fue desplazada por uno de estos aparatos a diferencia de la de Buga, solo cambia la técnica. Podría ser un globo esférico mylar con algunas ataduras en su centro para marcar el cinturón y sus agujeros pintados, o bien podrían haber utilizado un globo verde para poder utilizarlo como croma en la edición. La evidencia del sonido en el minuto 1:10 es suficiente.

Cabe dejar asentado que parte de la esfera de Keen fue realizada con un drone y otra mediante un globo inflado con aire y una piedra dentro como contrapeso.

En conclusión, seguir creyendo en la esfera de Buga requiere de fe religiosa en grandes cantidades.

En mi opinión lo de Buga fue, desde el principio, una artesanía para promocionar el detector de tesoros metálicos Faraón P3000.

GRAVE. Técnicos de la UNAM participaron del simulacro de investigación científica.

Lejos de ser un milagro de una tecnología extraterrestre, la esfera hará historia, sí, pero como uno de los fraudes ufológicos más burdos, confirmando que la llama del misterio, y los ingresos asociados, rara vez decaen, incluso cuando la evidencia huele a marketing con resina epoxi.

AGRADECIMIENTOS

Todo el procedimiento se puede ver en el programa del Canal HUMAN ETHERIC de Pablo Cano. Gracias por su participación, colaboración y difusión a Germán Favier, conductor del canal BLASTER.

YA HAY MONUMENTO EN BUGA. Para saber quiénes contribuyeron a crear este monolito es preciso buscar a los beneficiarios. ¿Quiénes fueron?

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El que prescribe

Alejandro Agostinelli, editor de este blog, es periodista desde 1982.

Fue redactor de las revistas Conozca Más, MisteriosEnciclopedia Popular Magazine Gente, y de los diarios La prensaPágina/12. Fue uno de los impulsores de la Fundación CAIRP y escribió y asesoró a la revista El Ojo Escéptico. También fue productor de televisión en Canal 9 y América TV. Fue secretario de redacción de las revistas de divulgación científica Descubrir NEO y fue editor de una docena de colecciones de infomagazines para la revista Noticias y otras de Editorial Perfil. Últimamente ha colaborado en las revistas Pensar, publicada por el Center For Inquiry Argentina (CFI / Argentina), El Escéptico y Newsweek.

Fue creador del sitio Dios! (2002-2004) y del blog Magia crítica. Crónicas y meditaciones en la sociedad de las creencias ilimitadas (2009-2010). Es autor de Invasores. Historias reales de extraterrestres en la Argentina (Random House, 2009).

Asesoró a Incoming, el noticiero de Canal Infinito (2009-2011) y escribió la columna Ciencia Bruja en Yahoo! Argentina y Yahoo! español (2010-2012). Asesoró a las productoras SnapTv y Nippur Media en la producción de documentales históricos y científicos para NatGeo (2011-2013).

Contacto: aagostinelli@gmail.com
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