El proyecto «Blue Beam» (que hace tiritar de envidia a quienes creyeron en teorías conspiranoicas menos rebuscadas) fue abordado hace días en Ciencia Bruja. La próxima amenaza del Poder en las Tinieblas es un rayo que, según los inventores del nuevo megacomplot, proyectará un «dios a la carta» en el cielo de cada país (¿habrá sociedades con creencias tan homogéneas?).
Puesto a imaginar a qué dios quisiera ver proyectado en «mi» cielo, pensé que éste podía ser William Shatner (el querido James T. Kirk) recitando «Rapsodia Bohemia» de Queen (aunque debo decir que me encanta la versión embrujada de la interpretación de The Muppets, cuando se convirtió en el arma de Dios para silenciar a divas parlanchinas) o «Lucy in the sky with diamonds».
En fin, hay que rendirse ante la evidencia: las cosas en las que uno cree proceden de las experiencias impactantes que tenemos en la vida. «Star Trek» fue una de ellas para mí.
Un lujo seria salir un dia a la calle y ver a Shatner en el cielo. Cantando, actuando, como quiera!
Bueno, yo quisiera ver en «mi» cielo proyectado a Alejandro. No Agostinelli, sino a Ale el amor de mi vida (sería la experiencia más orgasmeable de todas las que he vivido). En el día de hoy he visto su nombre tantas veces por todos lados que creería que alguien me espía y mana mensajes subliminales para obsesionarme y así adorar a Dios (me refiero a mi Dios, al que yo amo por ser tan humano como cualquiera, pero único en su tipo). Creo que cualquier conspiración se pasa ALGO por alto, que en nuestros corazones hay cosas más poderosas que los super rayos y que a veces no hay que ir al cielo a buscar un dios azul que nos diga lo que tenemos que hacer para salvarnos, pues al despertar y mirar a nuestro lado, tenemos a ese unico dios al que desemos venerar, que nos da valor para levantarnos y pelear por nuestros propios medios. Ese Dios se llama AMOR y se materializa en esa personita que te salva por el sólo acto de tomarte la mano everyday!