Ángeles de la fatalidad: “trabajos” caros, negocios turbios

El cronista colecciona fotos de folletos pegados en postes para luego visitar a supuestas videntes. El guion de ellas siempre es el mismo: «Alguien te hizo un trabajo y solo yo puedo revertirlo». Todas ven amenazas, todas piden más plata y todas operan con un cómplice, quizá el mismo. Una estrategia de marketing calcada en cada esquina apalancada en la desesperanza.